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La casualidad que salvó a Lola de morir en el accidente de Adamuz: "Me cambié de vagón para ir con mi amiga"

Su vagón era uno de los peor parados en el accidente de tren de Adamuz. Sin embargo, cuando se puso en marcha, decidió cambiarse a otro para ir junto a su amiga, una decisión que les salvó la vida.

El domingo 18 de enero será recordado como una de las mayores tragedias ferroviarias de los últimos tiempos. Sobre las 19:40 horas, dos trenes de alta velocidad chocaban brutalmente tras el descarrilamiento de uno de ellos, dejando al menos 42 fallecidos y más de 100 heridos.

Lola viajaba en el Alvia que iba de Madrid a Huelva, después de haber ido a la oposición a ayudante de prisiones de la capital. Su asiento estaba en el vagón tres, uno de los más perjudicados por el accidente, pero cuando el tren se puso en marcha tomó la decisión que le salvó la vida: cambiarse de vagón para ir junto a su amiga.

El impacto le hizo salir despedida del asiento, aunque se encuentra bien. "Rompimos las ventanas y por ahí pudimos salir", nos cuenta, "nuestro vagón era uno de los que mejor estaba".

Su amiga aún está en la UCI, pero, por suerte, fuera de peligro. "Me siento muy afortunada y me ha hecho pensar en las cosas importantes de la vida", señala Lola.

Hoy, Lola continúa en shock y asegura que ha vuelto a nacer. Ella es una de las supervivientes del accidente que ha conmocionado a todo el país y que podría haberle quitado la vida.