Nos lo cuenta
Las anécdotas de un funerario: "Hubo dos mujeres que descubrieron que el fallecido llevaba una doble vida en el tanatorio"
Javier Galileo trabaja como funerario, una profesión que para él es apasionante y que le ha hecho vivir situaciones insólitas. ¡Increíble pero cierto!
Detrás del silencio de los tanatorios también se esconden historias sorprendentes. Javier Galileo, funerario desde hace casi una década, asegura que en su trabajo ha vivido situaciones difíciles de olvidar, desde cadáveres que parecen "despertar" hasta despedidas marcadas por secretos familiares inesperados.
Uno de los episodios que más recuerda es cuando un cadáver se "levantó" en pleno tanatorio. "Al tumbarlo hizo reacción y se sentó", nos cuenta, "en esos momentos debes mantener la calma".
Javier también ha tenido que intervenir en escenas insólitas, como el caso de un hombre que pidió enterrar una pierna amputada o familias que solicitaban despedidas poco habituales, con disfraces medievales, vestidos de flamenca e, incluso, con sus perros.
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Galileo explica que llegó al oficio tras la muerte de su padre. Antes había trabajado de diferentes cosas, pero quedó impactado por el trabajo de preparación funeraria. Desde entonces, asegura que ha aprendido a mantener la calma incluso en los momentos más extraños de una profesión donde, según dice, "cada día puede pasar cualquier cosa".
