Para 8-10 personas
Costrada de Aoiz, de Eva Arguiñano: "Esta receta no puede caer en el olvido porque tiene mucha gracia"
"¡Qué mano tienes con la repostería!", asegura Karlos Arguiñano al ver lo fácil que prepara las recetas como esta costrada su hermana Eva.
Para este postre, elige una manteca de buena calidad y, cuando lo vayas a preparar, que esté a temperatura ambiente (punto pomada) para que se integre perfectamente con el azúcar y las yemas sin dejar grumos.
Ingredientes, para 8-10 personas
Para la masa:
- 9 yemas de huevo
- 300 g de manteca a punto de pomada
- 300 g de azúcar
- 300 g de harina
- 1 clara de huevo para pintar
- Azúcar glas para espolvorear
- Menta para decorar
Para la crema pastelera:
- 1 l de leche
- 3 yemas de huevo
- 75 g de azúcar
- 60 g de harina refinada de maíz
- 1 rama de canela
Elaboración
Para la masa, pon el azúcar y la manteca (a punto de pomada) en un bol y mezcla bien con la batidora de varillas. Añade poco a poco las yemas y sigue batiendo. Agrega la harina y mezcla bien, primero con una espátula y luego con las manos. Conseguirás una masa densa. Envuélvela en film de cocina y deja que repose en el frigorífico durante una hora aproximadamente (también la puedes hacer de víspera).
Para hacer la crema pastelera, infusiona en una cazuela la leche (reserva un poco) con la rama de canela. Por otro lado, mezcla la leche reservada con la harina de maíz para que se disuelva bien. Introduce las yemas y el azúcar y remueve. Vierte la leche infusionada sobre el bol y mezcla bien. Pasa de nuevo todo a la cazuela y cocina sin parar de remover durante 5-10 minutos, hasta que espese. Retira la canela, cubre la crema pastelera con film de cocina y deja que se enfríe.
Para montar el pastel, parte la masa en dos. Pon uno de los trozos de masa entre dos recortes de papel de horno, aplástala con el rodillo y ve estirándola, dándole la forma del molde. Cubre el fondo del molde con la masa (mantén el papel de abajo) y extiéndela bien con los dedos por los bordes del molde, de manera que quede bien cubierto. Rellena el molde con la crema pastelera y extiéndela bien. Amasa la otra mitad de masa con la ayuda del rodillo, te quedará un poco más gruesa que la del fondo.
Cubre la costrada con la otra capa de masa. Sella los bordes con los dedos, para unir bien la parte de abajo con la de arriba. Pinta la superficie con clara de huevo y espolvorea con azúcar glas. Precalienta el horno a 170ºC (con calor arriba y abajo, colocando el pastel un poco más abajo del centro) y hornea durante 40-45 minutos. Cuando la capa de arriba esté dorada, apaga el horno y mantén el pastel dentro (con el calor residual) durante 1 hora más. Deja enfriar, decora con unas hojitas de menta y sirve.
