Delicioso
Proia galega, el pan dulce de Joseba Arguiñano
En cocina abierta de Karlos Arguiñano, Joseba ha sorprendido dedicando su elaboración del pan dulce a todos los gallegos. Un bocado irresistible el elaborado por el cocinero.
Ingredientes (4 p.):
- 300 g de harina de fuerza + 30 g para estirar
- 105 g de azúcar
- 105 g de mantequilla fundida
- 80 ml de leche templada
- 35 ml de licor de anís
- 1 huevo
- 15 g de levadura fresca
- 3 g de sal
- ½ limón
Para la costra dulce:
- 20 g de mantequilla
- 75 g de azúcar
- 30 ml de licor de anís
Elaboración:
Pon en un bol el azúcar, la levadura, la sal y la ralladura de limón. Añade la leche templada, el licor de anís y el huevo. Bate bien con una varilla. Agrega la harina y mezcla. Incorpora la mantequilla fundida templada y sigue mezclando. Deja reposar durante 30 minutos (autolisis) como mínimo (si la dejas 40-50 minutos también estará bien).
Transcurrido ese tiempo, espolvorea un poco de harina sobre una superficie limpia y comienza a amasar. Si está un poco pegajosa, bolea con las manos y deja que repose unos minutos más. Se trata de conseguir una masa ligera. Ponla en un bol y deja que repose hasta que doble su volumen, unas 2-3 horas (también la puedes dejar fermentar en el frigorífico de un día para otro).
Esparce un poco de harina en la encimera y dale forma de torta plana (redonda) aplastando la masa con la mano. Ponla en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Hazle con el canto de la mano 3 surcos en cada dirección (a lo largo y a lo ancho). Tápala con un trapo y deja que fermente por segunda vez durante 1 hora aproximadamente. Si haces la segunda fermentación con la masa fría, va a necesitar más tiempo; sin embargo, si está a temperatura ambiente, desarrollará antes.
Para la costra dulce, mezcla el azúcar con el licor de anís y pinta la superficie de la proia con este azúcar anisado. Corta la mantequilla en trocitos y espárcelos en los surcos. Hornea a 180º C (con el horno precalentado y con ventilación) durante 20 minutos. Deja enfriar y sirve.
Consejo:
Si te sobra masa, puedes congelarla justo después del primer amasado, antes de que empiece a leudar. Haz una bola, envuélvela con film transparente (sin aire) y métela en una bolsa de congelación. Cuando la vayas a usar, sácala el día anterior y déjala a temperatura ambiente para que fermente.
