MÁS SINCERO QUE NUNCA
Hacer un ranking de toda la saga Harry Potter es difícil para cualquier potterhead, pero cuando se lo preguntan a Daniel Radcliffe parece tenerlo más claro de lo esperado... y con alguna sorpresa.
La saga de Harry Potter marcó las vidas de toda una generación y aun más la de sus protagonistas, a los que vimos crecer delante de la pantalla de niños a adultos durante más de una década.
Daniel Radcliffe se ha sincerado muchas veces sobre sus momentos más complicados en esos años, pero también echa atrás la vista con cariño a mucho de lo que vivieron y lo que ha significado para tanta gente.
En el podcast de Josh Horowitz, Happy Sad Confused, se ha prestado a hacer un "cruel" ranking de las películas bajo su criterio, y ha sido tan caótico y divertido como el propio Radcliffe, con algunas respuestas que han sorprendido.
La batalla comienza enfrentando La piedra filosofal con La cámara secreta, a lo que Dan escoge sin dudar la cámara porque "ama al basilisco".
Entonces se enfrentan El prisionero de Azkaban y El cáliz de fuego, y es cuando confiesa:
"Lo sé... SÉ que TODO el mundo quiere que diga Azkaban. Sé que es como todo el mundo se siente, pero es que me encantan las cosas que pude hacer en la cuarta peli, fue increíble".
Entre La orden del Fénix y El misterio del príncipe tiene más dudas, pero por todo lo contrario: "La Orden lejos, muy lejos. Pero el Príncipe es probablemente el fondo del ranking para mí. Solo por mis propias cosas. No por la película. [...] Esto parece una sesión de terapia", bromea.
Así que finalmente, sus ganadoras son: Las Reliquias de la muerte - Parte 2, la última, la cual declara como su "favorita de todas", y en segundo lugar El Cáliz de fuego.
"Wow, estoy fascinado, antes de esto no hubiera pensado que el Cáliz de Fuego era mi segunda favorita. Claro que si el ranking hubiera enfrentado otras... Vale, ya entiendo cómo funciona, sí", comenta riendo.
También reconoce que ahora mira con más nostalgia y cariño a esas primeras películas, y lo que antes le daba vergüenza ha cambiado.
"Cuando tenía 18, me daba mucho 'cringe' ver las primeras pelis. Ahora creo que las primeras son adorables y me da cringe verme con 18 o 19 años. Pero bueno, asumo que eso seguirá cambiando, redescubriendo lo que encuentro más tolerable de mi propio trabajo", termina confesando.