PARA PROTEGERSE
Natalie Portman habla de la sexualización infantil que sufrió y cómo la obligó a forjar un escudo de "niña buena"
Natalie Portman se ha sincerado sobre cómo su salto a la fama con papeles complejos la empujó a proyectar una buena imagen para huir de la cosificación.
La actriz Natalie Portman ha reflexionado abiertamente sobre las diferentes presiones que ha sufrido por haber crecido bajo los focos de Hollywood desde su infancia.
Y es que la ganadora del Oscar ha revelado en una reciente entrevista concedida a la revista Harper's Bazaar cómo la temprana sexualización a la que se vio expuesta tras protagonizar películas de temática oscura (como el thriller de 1994 Léon: El profesional, Heat o Beautiful Girls) condicionó por completo su comportamiento público y personal, revelando cómo elaboró una imagen de "niña buena" para protegerse de la atención no deseada.
Afrontar semejante nivel de exposición a una temprana edad requirió un esfuerzo deliberado tanto por su parte como por la de sus padres para mantener una barrera firme entre su vida real y los personajes que interpretaba en la gran pantalla.
Lejos de ceder a la imagen provocativa que algunos sectores intentaron proyectar sobre ella, Portman optó conscientemente por mantener un perfil sumamente reservado, luciendo atuendos más conservadores y apropiados para su edad en las alfombras rojas mientras volcaba sus prioridades en la educación y el éxito académico.
"Creo que hubo un esfuerzo consciente, porque me retrataron como una Lolita sexualizada, por lo que quise decir: 'No, hablo en serio, soy una buena chica, soy recatada, soy inteligente, soy estudiante', enfatizando eso casi como un mecanismo de seguridad", declaraba de forma rotunda.
Pese a que con los años su trayectoria creció con papeles exigentes que la llevaron a ganar el Oscar por El cisne negro o a conseguir una nominación por Jackie, Portman descubrió que aquella coraza protectora generó un cliché permanente sobre su forma de ser que distaba mucho de la realidad.
"Pero con el tiempo, todos empezaron a pensar que soy muy seria. Soy muy bromista, me encanta reír más que nada y me encanta hacer tonterías. La gente siempre piensa que soy perfeccionista, creo que por El cisne negro. Soy todo lo contrario. Soy indulgente conmigo misma. En la universidad teníamos una frase: 'Hecho, pero no perfecto'", confesaba.
Tras décadas explorando personajes complejos y dramáticos, la intérprete aseguraba que sus prioridades vitales han dado un giro radical: "Ahora mismo, siento mucha alegría. Creo que es tanto para mí como para lo que espero ofrecer al público, porque siento que… bueno, siempre hay momentos difíciles, pero siento que están pasando muchas cosas realmente duras. Es algo que siempre está presente, así que siento que el mayor servicio que puedes prestar ahora mismo como artista es brindar algo de alegría".
Ese bienestar también se refleja en su vida personal, tras dar a luz recientemente a su tercer hijo junto a su actual pareja, Tanguy Destable. Pocas semanas después de recibir al nuevo miembro de la familia, Portman confesaba a Harper's Bazaar sentirse "llena de asombro y alegría por este pequeño ser humano mágico".