CUANDO TENÍA 10 AÑOS
Jamie Lee Curtis es una de las mejores actrices de su generación y, según ha contado, también con más ojo. Y es que en una reciente entrevista, ha revelado que fue la primera en ver a Daniel Radcliffe como Harry Potter.
Jamie Lee Curtis arrancó su carrera como actriz con tan solo 19 años, consolidándose como la scream queen por excelencia un año después de su debut con Halloween. Sin embargo, por sus venas corría la sangre de la interpretación desde que nació.
Hija de Tony Curtis y Jane Leigh, hizo que aquello de nepo baby fuera tan solo el punto de partida de lo que, a lo largo de cinco décadas, se convertía en una de las mejores trayectorias en la industria. Los papeles escogidos la fueron catapultando hacia la cima de Hollywood. Un ojo absolutamente certero que, tal y como ha revelado en una reciente entrevista, no solo le sirvió para su propio éxito.
Curtis protagonizó en 2001 El sastre de Panamá, un thriller en el que compartía pantalla con Pierce Brosnan y un jovencísimo Daniel Radcliffe. Tan joven que todavía no tenía la edad como para entrar a Hogwarts.
Ambos se han reencontrado más de 25 años después en el programa Today, donde se han dado un afectuoso saludo que no ha pasado desapercibido por el presentador: "Os habéis estado abrazando y todos se pregunta cuál es vuestra conexión".
Tras revelar su pasado cinematográfico juntos, Curtis dice: "No he visto a Daniel desde entonces, ¿cuántos años tenías?". Una respuesta que Radcliffe tiene muy clara: "Diez".
Acto seguido, la protagonista de Mentiras arriesgadas recuerda una anécdota del rodaje que podría haber sido el detonante del éxito futuro de Radcliffe.
"Estábamos en la piscina", comienza. "Daniel tenía que usar bronceador artificial porque estaba muy pálido y se suponía que vivíamos en Panamá. Todos los niños estaban en la piscina, pero él no podía meterse porque tenía el bronceador artificial".
Al verlo, Curtis se acercó al niño y le dijo algo de lo más profético: "Recuerdo que estaba sentado junto a la piscina y en un momento lo miré y le dije: Oye, te pareces al niño de la portada de ese libro". Un libro que ya era top ventas y cuya película estaba en desarrollo. Sí, Harry Potter.
A lo que Radcliffe responde entre risas: "No creo que lo supiera en ese momento. Creo que mi madre probablemente te miraba como diciendo: No, no, no, no se lo menciones". Una historia que sucedía, como el actor cuenta, "mucho antes de que me eligieran".
No obstante, el equipo de casting de la cinta ya se había comunicado con la familia de Radcliffe sobre la posibilidad de firmar las siete películas (finalmente ocho) de la saga. Por lo que, incluso sin el buen ojo de Curtis, probablemente la historia habría seguido su curso.
La franquicia de Harry Potter hizo de Daniel Radcliffe uno de los niños más famosos del mundo. Un papel que ahora está a punto de cambiar de manos con la serie y que el actor ya ve como algo surrealista, siendo un mero espectador de aquello que vivió de tan joven.