SEGÚN EXPERTOS
Blake Lively y Justin Baldoni acordaron resolver su batalla legal hace unos días, dos semanas antes del comienzo del juicio. Sin embargo, este movimiento podría no ser el final del caso.
Aunque Blake Lively y Justin Baldoni han logrado terminar con su polémica batalla judicial relacionada con la película It Ends With Us, y ambas partes aseguren haber salido victoriosas del acuerdo, quizás este caso no haya llegado a su final.
Tal y como han recogido medios como People, aún están en juego millones de dólares, ya que Lively todavía no ha una resuelto una moción pendiente. Ésta permite a las personas que se defienden con éxito contra ciertas demandas por difamación, relacionadas con acusaciones de acoso sexual, solicitar el pago de los honorarios de los abogados y daños adicionales.
"Podría ascender fácilmente a siete cifras, o incluso más, si logra demostrar los daños", declaró a la revista anteriormente citada el abogado especializado, Tre Lovell.
El experto ha afirmado que esa moción "sólida" y está en manos del tribunal, aunque otras voces consultadas sugieren que cualquier indemnización está lejos realizarse.
"Parece que tiene derecho a reclamar honorarios y otros daños y perjuicios debido a la demanda por difamación, pero habría todo un proceso judicial para determinar si tiene derecho a ese dinero y, posteriormente, para fijar la cantidad", ha sugerido el abogado Richard Schoenstein.
No obstante, al ser desestimadas la mayoría de las demandas de Lively, entre ellas las de acoso o difamación, la actriz tendría complicado acceder a una compensación.
Sobre esta moción, el abogado de Baldoni, Brayn Freedman, explicó a Entertainment Weekly que "parece otro disparate por parte de la Sra. Lively".
"Creo que es imposible que la Sra. Lively asuma la responsabilidad de sus actos", ha dicho el abogado. "Nunca había visto a nadie que perdiera 10 o 13 demandas luego publicara en redes sociales que había ganado", señaló, explicando que lo "peor" para Baldoni es que el drama legal que rodea a It Ends With Us eclipsara el mensaje de la película sobre la violencia machista.
Al mismo tiempo, Freedman ha confirmado que no se firmaron acuerdos de confidencialidad, indicando que Baldoni podría hablar de este caso cuando crea oportuno.