ENERGÍA PARA LIBERARSE Y RENOVARSE

Ritual para el solsticio de verano: deja atrás lo malo y empieza una nueva etapa

El solsticio de verano llega acompañado de antiguas tradiciones relacionadas con la prosperidad y la renovación. Si buscas una forma simbólica de cerrar ciclos y dar la bienvenida a una nueva etapa, este ritual te puede interesar.

El 21 de junio llegamos a uno de los momentos más especiales del año. Es el día en el que disfrutamos de más horas de luz y, desde hace siglos, distintas culturas lo han asociado con la abundancia, la renovación y los nuevos comienzos.

Más allá de creencias o tradiciones, muchas personas aprovechan estos días para hacer un momento de introspección, reflexionar sobre lo vivido y dejar atrás aquello que ya no quieren seguir cargando. Y precisamente para eso sirve el ritual que te propongo hoy: un ritual sencillo, simbólico y fácil de realizar en casa.

Para realizar este ritual necesitarás:

  • Una vela naranja (si no tienes, puedes utilizar una amarilla o una blanca).
  • Un puñado de sal gruesa.
  • Varias hojas de laurel secas.
  • Un bolígrafo.
  • Un trozo de papel.
  • Un plato o recipiente resistente para colocar la vela.
  • Otro recipiente adecuado para depositar el papel una vez quemado.
  • Cerillas.

Preparando el espacio

Lo primero es preparar un espacio tranquilo donde puedas realizar el ritual sin interrupciones. Coloca la vela dentro de un portavelas o soporte adecuado. Es importante que la vela esté perfectamente estable y situada sobre una superficie firme, lejos de cortinas, papeles, telas o cualquier material inflamable.

Una vez asegurada la vela, coloca alrededor de ella un círculo o base de sal gruesa. Tradicionalmente, la sal se ha utilizado como símbolo de protección y limpieza energética. Sobre esa sal añade las hojas de laurel secas, una planta que desde la antigüedad se relaciona con la prosperidad, los logros y los nuevos comienzos.

Papel quemando | Pexels

El momento de soltar

Ahora llega la parte más importante del ritual. Toma el papel y escribe en él todo aquello que deseas dejar atrás en esta nueva etapa. Puede ser un miedo, una preocupación, una situación que ya no te aporta nada, un hábito que quieres cambiar o incluso emociones que llevas demasiado tiempo sosteniendo.

Cuando termines, enciende la vela con las cerillas y dedica unos minutos a observar la llama mientras piensas en aquello que deseas liberar. Después, con mucho cuidado, acerca el papel a la llama para quemarlo. Una vez encendido, deposítalo inmediatamente en el recipiente preparado para ello y deja que termine de consumirse de forma segura.

Deja que la vela termine su trabajo

Una vez realizado el ritual, deja que la vela se consuma completamente. Muchas personas consideran que la llama continúa representando la transformación de aquello que han decidido soltar.

Si la vela es muy grande y necesitas apagarla por seguridad, puedes hacerlo y volver a encenderla más tarde para terminar de consumirla.

Importante: seguridad ante todo

Aunque se trate de un ritual sencillo, es fundamental actuar siempre con sentido común. No dejes nunca la vela encendida sin supervisión. Mantén alejados a niños y mascotas de la zona donde estés realizando el ritual y asegúrate de que no haya materiales inflamables cerca de la llama.

Utiliza recipientes adecuados para el fuego y evita quemar el papel directamente sobre superficies que puedan dañarse. La intención del ritual es ayudarte a cerrar una etapa y comenzar otra de forma simbólica, pero siempre priorizando la seguridad y el cuidado.