MUY GRAVE
Durante el embarazo pueden suceder algunas cosas que pueden poner en riesgo la salud de la madre. Aunque no es lo habitual, es importante conocer ciertas complicaciones que pueden suceder, sus síntomas, diagnóstico y tratamiento. Te cuento todo lo que necesitas saber sobre la preeclampsia.
La preeclampsia es una complicación del embarazo que se caracteriza por una elevación de la presión arterial y la presencia de proteínas en la orina. Aunque suena técnica, en realidad lo que ocurre es que los vasos sanguíneos de la placenta no funcionan de forma correcta, lo que puede afectar tanto a la madre como al bebé si no se controla a tiempo.
La causa exacta no se conoce del todo, pero se sabe que está relacionada con una alteración en la formación de la placenta durante las primeras semanas del embarazo. Esta alteración hace que los vasos sanguíneos se comporten de forma anómala, lo que aumenta la resistencia al paso de la sangre y provoca una tensión arterial elevada.
Factores como el primer embarazo, antecedentes familiares de preeclampsia, embarazos múltiples, obesidad o enfermedades previas (como hipertensión o diabetes) pueden aumentar el riesgo, pero la realidad es que puede aparecer en mujeres sin ningún factor de riesgo previo.
Cuando al inicio del embarazo existen factores que aumentan el riesgo de padecerla, se inicia un tratamiento preventivo. El ejercicio físico también disminuye el riesgo de sufrir preeclampsia, por lo que es importante en todas las mujeres, pero más aún en aquellas que por algún motivo tienen un riesgo más elevado.
Una de las particularidades de la preeclampsia es que en sus primeras fases puede no dar síntomas evidentes, por eso los controles de tensión y orina en las revisiones del embarazo son relevantes.
Aun así, hay algunas señales de alarma a las que conviene prestar atención:
El diagnóstico se realiza mediante controles de tensión arterial, análisis de orina (para detectar proteínas) y, en algunos casos, análisis de sangre para valorar el funcionamiento de los órganos.
Si se detecta una preeclampsia leve, el embarazo puede continuar con controles más frecuentes tanto a la madre como al bebé. En casos más graves, puede ser necesario el ingreso hospitalario e incluso adelantar el parto si la salud de la madre o del bebé se ve comprometida.
La preeclampsia es una situación de riesgo en el embarazo, pero gracias al seguimiento prenatal, la mayoría de los casos se detectan a tiempo y se manejan adecuadamente.
La preeclampsia no se puede prevenir completamente, pero sí se puede reducir su riesgo, o detectar y tratar a tiempo. Escuchar a tu cuerpo, acudir a los controles durante el embarazo y mantener hábitos saludables (alimentación equilibrada, ejercicio físico y descanso) son pasos sencillos que ayudan a cuidar tu bienestar.