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Del diario emocional al cuaderno de ideas, los knowledge journals apuestan por organizar aprendizajes, conceptos y descubrimientos personales para mejorar la productividad, el pensamiento crítico y la curiosidad intelectual a través de la escritura analógica.
Existe un pequeño gesto que con el paso de los años se ha ido popularizando, hasta el punto de convertirse en una rutina para muchas. Se trata de los journals o diarios personales, un cuaderno en el que se apuntan reflexiones, cosas importantes que pasan, emociones, cosas que hacer y planes de futuro.
Pero para este 2026 ha llegado un nuevo formato de journal, conocido como Knowledge Journals, traducido literalmente como diarios de conocimientos. Y es que están enfocados en organizar y entender mejor la información, las ideas y los aprendizajes, dejando un poco de lado las emociones.
En este artículo te explicamos de qué se trata esta nueva tendencia para que puedas iniciarte en este nuevo tipo de journaling además de contarte cómo debes hacerlo.
Como bien hemos introducido, este diario está dedicado a anotar y dejar reflejados los nuevos conocimientos de una forma resumida. Una tendencia analógica que asegura mejorar el pensamiento y la productividad personal.
Así pues, se trata de una libreta donde puedes registrar conceptos y datos interesantes sobre literatura, idiomas, ciencias, filosofía o lo que más te interese, convirtiéndose en una herramienta de autoconciencia.
Para llevar esta idea a cabo solo vas a necesitar una libreta, un bolígrafo y a tu cerebro activo. Te contamos todos los pasos a seguir a continuación siguiendo las recomendaciones de Carolette Martin:
1. Descubrir qué es lo que quieres aprender haciendo una lista de los temas que te resulten interesantes. Como hemos nombrado anteriormente, pueden ser temas específicos y de cualquier tema, lo importante es que te interesen. Para facilitar la organización, puedes hacer listas mensuales, ya que los gustos e intereses cambian de forma rápida.
2. Una vez ya tengas la lista hecha, coge un tema e investiga sobre este. Toma todos los apuntas que quieras en la libreta: texto, dibujos, imágenes, entradas de museos… lo que quieras.
En este caso puedes organizar el diario de dos formas:
A partir de aquí, ya es más personal el formato en que quieras hacerlo, ya que, por ahora, no existe un formato concreto o una plantilla universal.
Es recomendable que, cuando tengas claro los temas que quieras tratar desarrolles unos puntos clave. Por ejemplo, si el tema es el cubismo, los puntos clave pueden ser Picasso y Georges Braque, entre otros.
Ahora si, una vez ya tengas los puntos clave decididos, puedes plantearte una serie de ejercicios o actividades relacionadas con los puntos clave para aprender más y, a la vez, comprobar tus conocimientos. Alguna idea son actividades de reflexión, de redacción o visitas de museos.
Es cierto que leído todo de golpe puede parecer demasiada organización y demasiado trabajo, pero todo es según cada uno se lo tome, ya que no hay directrices concretas sobre cuántos temas o actividades se tienen que llevar a cabo.