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¿Heredar una casa con hipoteca? Las 3 opciones de los herederos para no perder dinero
Perder a un familiar implica asumir trámites que no siempre son sencillos. Te explicamos qué ocurre con las deudas pendientes, qué opciones tienes sobre la mesa y por qué es clave revisar bien los papeles.
Perder a un ser querido ya es un trance bastante complejo como para sumarle quebraderos de cabeza financieros. Sin embargo, cuando esa persona tenía un piso en propiedad, a casi todo el mundo le asalta la misma duda: ¿qué pasa si la casa todavía se estaba pagando? La respuesta rápida es que la hipoteca no desaparece por arte de magia, pero la familia cuenta con varias alternativas para no poner en riesgo sus ahorros.
Dado que en España la mayoría de los préstamos para vivienda se firman a un plazo medio de 25 años y por importes que superan de media los 170.000 euros, es de lo más habitual encontrarse con esta situación. Desde el intermediario de crédito Wypo, el especialista Joaquín García aclara que no existen "cláusulas fantasma" que se activen tras un fallecimiento: la ley marca los pasos y todo depende de las decisiones que tome la familia con el reparto de bienes.
No todos los seguros funcionan igual
Muchos herederos dan por hecho que el banco se cobrará lo que queda de hipoteca mediante el seguro que tenía contratado el fallecido. El problema es que existen dos tipos de pólizas muy distintas que suelen confundirse:
- Seguro de amortización: Está diseñado específicamente para saldar la deuda pendiente con la entidad bancaria en caso de fallecimiento. El banco cobra directamente y la casa queda libre de cargas.
- Seguro de vida convencional: La aseguradora entrega una suma de dinero a los beneficiarios que hubiera designados. En este caso, la familia decide libremente si usa ese importe para cancelar la hipoteca o para cualquier otro fin.
Por eso, el primer paso fundamental para evitar disgustos es solicitar el Certificado de Últimas Voluntades. En este documento oficial figuran los seguros que tenía vigentes la persona fallecida y se puede descubrir si la deuda queda cubierta del todo o en parte.
Tres caminos ante una deuda pendiente
Si no existía ninguna póliza o el capital no es suficiente para saldar el préstamo, nadie está obligado a arruinarse por aceptar una herencia. La ley ofrece tres salidas:
- Renunciar a todo: Se rechaza tanto la propiedad de la vivienda como la obligación de pagar la deuda.
- Quedarte con la casa y la deuda: Aceptas la propiedad y asumes las cuotas del préstamo. Si en el futuro no pudieras pagar, responderías también con tus propios bienes.
- Aceptar "a beneficio de inventario": Es la opción más segura cuando hay dudas sobre el valor real de lo que se hereda. La hipoteca se paga únicamente con el valor de la propia casa o del resto de bienes heredados, sin que el banco pueda tocar jamás tus ahorros personales.
¿Hay que salir corriendo a avisar a la entidad?
El banco no se entera de forma automática de la muerte de un cliente ni va a intentar quedarse con el piso de un día para otro. Lo habitual es que las cuotas mensuales sigan cobrándose con normalidad mientras haya saldo disponible en la cuenta del fallecido.
Aun así, desde Wypo recomiendan comunicar la situación a la entidad bancaria lo antes posible. Esto paraliza problemas futuros, da tiempo a los herederos para ponerse de acuerdo sin presiones y permite reorganizar el papeleo con calma antes de tomar una decisión definitiva.