Las tiritas o apósitos adhesivos son útiles para proteger heridas pequeñas por norma general, pero no siempre son necesarias o recomendables. Aquí explicaremos cuando se deben usar y cuando no.
Siempre debemos cambiarlas con frecuencia, por lo menos una vez al día, dependiendo del uso que se esté dando.
¿Cuándo debemos usar una tiria?
- Cuando la herida es pequeña y superficial, como sería un corte o una raspadura.
- Cuando el sangrado puede controlarse fácilmente.
- Si la ubicación de la herida está en una zona con mucha fricción como manos, pies, codos y rodillas o que haya roce con la ropa.
- Si hay riesgo de ensuciarse o infección.
- Si vamos a exponernos al sol, para evitar una mala cicatrización por pigmentación.
- En niños se deben usar casi siempre, para evitar que se la toquen y se pueda infectar.
¿Cuándo no se debe de usar una tirita?
Debemos evitar el uso de tiritas en algunos casos como:
- Si la herida está muy húmeda, supura o está infectada, ya que en estos casos debe de permanecer al aire para que se seque.
- Si la herida es muy profunda o abarca una zona muy amplia donde no consigamos poner una tirita encima de la misma.
- Si la piel está macerada, como en pacientes encamados, que suelen tener escaras (heridas por rozamiento).
- Pacientes con piel sensible o alergia al adhesivo, podría causar dermatitis por contacto y empeorar el estado de la herida.
Siempre debemos limpiar la herida con agua y jabón y algún desinfectante y posteriormente taparlo con una tirita.
¿Qué tipo de tiritas hay en el mercado?
- Tirita normal: son adhesivas con gasa central, se usan para cortes y rasguños pequeños.
- Resistentes al agua: son impermeables, se pueden usar para zonas húmedas o para ducharnos o bañarnos en la piscina
- Hidrocoloides: Son más gruesas y llevan una tecnología que mantiene la humedad, ayudando a su cicatrización, muy usadas en ampollas o heridas que tienen mucha fricción.
- Hipoalergénicas: Sin látex, adhesivo suave. Se usa para pacientes con alergia y piel sensible.
- Antibacterianas: Algunas tiritas llevan en su composición plata o clorhexidina para aquellas heridas con riesgo de infección.
- Apósitos tipo sutura: o puntos de aproximación, se usan para cerrar cortes de forma temporal antes de dar puntos.
- Con ácido salicílico y acolchadas: Que actúa como queratolítico ayudando a ablandar la piel, se usan para callos, durezas o verrugas.
También, dependiendo del material, hay varios tipos:
- Tela: son más transpirables y flexibles: se usan sobre todo en zonas como los dedos o codos
- Plástico: Son impermeables y resistentes al agua, pero menos transpirables.
- Papel hipoalergénico: Menos resistentes, pero el material suele ser hipoalergénico para pieles sensibles.
- Silicona: Suelen ayudar a mejorar la cicatrización. Muy usadas en cicatrices tras una intervención quirúrgica. Se pegan directamente en la cicatriz. Son muy suaves y se retiran con facilidad.