CAMBIO ESTACIONAL
Si con la llegada de la primavera sientes cansancio, somnolencia, dificultad en la concentración, falta de apetito o con cambios de humor, puede que sea debido a este cambio estacional.
La primavera es esa época del año en la que los días se alargan, el sol brilla con más intensidad y vemos como la naturaleza florece. Es el momento perfecto para salir más, renovar energía y disfrutar del buen tiempo —siempre con protección solar—. Pero, ¿qué pasa cuando, en lugar de sentirnos llenas de vitalidad, nos invade un cansancio inexplicable? Si te notas más agotada de lo normal, con falta de motivación y ganas de dormir a todas horas, es posible que estés experimentando la astenia primaveral.
Este trastorno temporal afecta a muchas personas con la llegada de la nueva estación. El cuerpo necesita adaptarse a los cambios de luz, temperatura y ritmo de vida, lo que puede provocar un desajuste en nuestro bienestar. Aunque no es una enfermedad, sus síntomas pueden hacer que nos sintamos más apagadas y sin ganas de afrontar la rutina diaria. Pero no te preocupes, porque es pasajero y hay formas de combatirlo para estar con energía.
Según Santiago Taboada Rivas, especialista de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, nos explica que la astenia primaveral es un estado de fatiga y debilidad que aparece cuando nuestro cuerpo trata de adaptarse a las nuevas condiciones de la primavera. Los días son más largos, las temperaturas suben y nuestra rutina cambia, lo que puede afectar nuestro estado de ánimo y niveles de energía.
El motivo principal es que nuestro organismo necesita un periodo de adaptación. La mayor exposición a la luz solar influye en la producción de ciertas hormonas relacionadas con el sueño y el bienestar, lo que puede provocar alteraciones en el descanso, la concentración y el ánimo. Además, el cambio de estación suele traer consigo un aumento de responsabilidades, más actividad social y, en muchos casos, alergias que también pueden contribuir al cansancio.
La buena noticia es que la astenia primaveral es leve y temporal. En la mayoría de los casos, sus síntomas desaparecen en una o dos semanas, en cuanto el cuerpo se acostumbra a los nuevos ritmos.
Cada persona experimenta la astenia primaveral de manera diferente, pero los síntomas más comunes incluyen:
Si la llegada de la primavera te está dejando sin fuerzas, prueba estos hábitos para recuperar la energía y sentirte mejor: