DÍA MUNDIAL DE CONCIENCIACIÓN SOBRE EL AUTISMO
Recibir un diagnóstico de autismo no te convierte en alguien diferente, pero sí puede cambiar profundamente cómo te entiendes. Cada vez más personas (especialmente mujeres) descubren en la edad adulta una explicación a lo que siempre han sentido.
Cada vez tenemos más información sobre el autismo. Sin embargo, sigue existiendo una gran confusión sobre lo que implica recibir un diagnóstico. Porque no se trata de algo que "aparece" de repente. Y tampoco es algo que transforme a la persona de un día para otro. Entonces... ¿Qué cambia realmente?
Una de las ideas más importantes (y a la vez más desconocidas) es que el diagnóstico no modifica la personalidad, ni las capacidades, ni la esencia de la persona. Lo que hace es poner nombre a algo que ya estaba ahí. Y esto, lejos de limitar, suele tener un efecto muy concreto: ordenar experiencias que antes resultaban confusas.
Muchas personas (especialmente mujeres) llegan al diagnóstico en la edad adulta tras años sintiéndose "diferentes" sin saber exactamente por qué.
De repente, empiezan a entender cosas como:
No es que les pase algo nuevo, es que ahora pueden comprender lo que siempre les ha pasado.
Aunque pueda parecer contradictorio, muchas personas describen el diagnóstico como un momento de alivio y la razón principal de que esto ocurra es que deja de haber una sensación constante de:
Cuando entiendes cómo funciona tu cerebro, pueden pasar cosas como las siguientes:
Durante años, el autismo se ha estudiado principalmente en hombres. Esto ha provocado que muchas mujeres pasen desapercibidas. La razón principal es que las mujeres desarrollan lo que se conoce como "camuflaje social":
El problema es que este esfuerzo sostenido suele tener un coste alto: ansiedad, agotamiento emocional o sensación de identidad difusa.
El diagnóstico no solo impacta a la persona, también cambia la forma en la que el entorno se relaciona con ella.
Cuando hay información ocurren 4 cambios en la convivencia que provocan mejoras notables:
Por ejemplo: entender que no responder a un mensaje rápido no es desinterés, sino saturación.
No cambia la persona. Cambian 3 factores:
En conclusión, entender el autismo no es poner límites, es ajustar la mirada. Porque muchas veces, el problema no es ser diferente, sino haber intentado encajar en un molde que no estaba hecho para ti.