MODA VINTAGE
El camino hacia El Rocío ha comenzado con una estampa de lo más nostálgica para los seguidores de la Casa Real. Victoria Federica ha formado parte, por primera vez, de la salida de la hermandad del Rocío de Triana, y lo ha hecho llevando el mismo vestido que lució su madre, la infanta Elena, en 1984.
Victoria Federica se ha sumado por primera vez a la salida de una hermandad rociera. Lo ha hecho este miércoles desde Sevilla, junto a la hermandad del Rocío de Triana, una de las más emblemáticas del camino hacia la aldea almonteña.
Aunque la romería no comienza oficialmente hasta el 6 de junio, muchos peregrinos ya han iniciado su travesía para recorrer los más de 100 kilómetros que separan la capital andaluza de El Rocío. Entre ellos, la hija de la infanta Elena, que ha rendido un homenaje a su madre al recuperar un vestido que esta lució en su juventud, demostrando así su admiración por ella.
La sobrina del rey Felipe VI ha recuperado el vestido que su madre lució en 1984: una bata rociera con estampado de lunares blancos y detalles en verde, combinado con una blusa blanca de bordado suizo y mangas farol. El peinado también ha sido parecido: un moño bajo muy indicado para el aire tradicional del look.
La infanta Elena llevó este estilismo durante la romería de aquel año, cuando acudió junto a su hermana Cristina y su madre, la reina Sofía. También entonces lo hizo con la hermandad del Rocío de Triana y montada en un caballo blanco, al igual que su hija en esta ocasión.
El gesto de Victoria no es casual. Hace unos meses, durante su entrevista en el pódcast de Nude Project, confesó que una de sus mayores referentes de estilo es su madre, la infanta Elena. "Para mí es un ícono de moda", aseguró entonces. Y su aparición en El Rocío no ha hecho más que confirmarlo.
La elección del look parece un homenaje premeditado: mismo vestido, misma blusa, mismo moño y hasta el caballo del mismo color.
Aunque el parecido entre ambos estilismos es innegable, hay dos pequeños matices que los diferencian. En el caso de la infanta Elena, el clavel rojo se colocaba a un lado del moño, mientras que Victoria ha preferido llevarlo en lo más alto de la cabeza.
También ha variado el tipo de pendientes: su madre optó en 1984 por unos llamativos pendientes de flamenca en color naranja, mientras que Victoria ha elegido unos más discretos, de cuentas blancas.
Una bata rociera, como la que en su día llevó la infanta Elena y ahora Victoria Federica, es una prenda tradicional muy ligada al camino y diferente al traje de flamenca habitual.
Se trata de un conjunto más cómodo, ligero y fresco, pensado para las largas jornadas de peregrinación. Eso sí, sin renunciar al estilo. Suelen estar compuestas por una falda de volantes y un cuerpo a juego.