EL REY JUAN CARLOS HA ESTADO EN SEVILLA CON SUS NIETOS
Pablo Urdangarin ha sido uno de los miembros de la Familia Real que no ha podido disfrutar de la Semana Santa como el resto. Centrado en el deporte, en sus partidos y sobre todo, manteniendo ese perfil discreto y alejado de los focos que tanto le caracteriza. Y así lo ha vuelto a demostrar cuando le han preguntado por los recientes acontecimientos relacionados con su familia.
La Semana Santa ha dejado una imagen poco habitual en la Familia Real Española: agendas separadas, apariciones sorpresa y mucho comentario social. Mientras la tradición se mantenía en el sur, el norte y la capital, cada miembro ha vivido estos días a su manera, generando titulares y también cierta curiosidad entre quienes siguen de cerca sus movimientos.
Por un lado, la reina Sofía, junto a sus hijas, la infanta Elena y Infanta Cristina, apostaron por lo clásico: viajaron a Murcia para disfrutar del Jueves Santo y de algunas de sus procesiones más emblemáticas. Una estampa muy reconocible en ellas, fieles a este tipo de celebraciones año tras año, donde se las pudo ver cómodas y cómplices, manteniendo ese perfil más tradicional.
La sorpresa fue el Juan Carlos I, que reapareció en Sevilla, de forma inesperada, durante el Domingo de Resurrección acompañado de sus nietos, Froilán y Victoria Federica.
Muy distinto ha sido el caso de Pablo Urdangarin, centrado en su equipo y ajeno al foco familiar. Tras uno de sus partidos con el Fraikin BM Granollers, que terminó en empate en el último minuto, evitó las preguntas con una sonrisa y una broma a sus compañeros: "¿Alguien quiere responder por mi?". Discreto, tranquilo y sin ganas de protagonismo, volvió a demostrar que prefiere mantenerse al margen.