CASO EPSTEIN
Eugenia de York celebra sus 36 años en medio de un silencio sepulcral en redes y apartada de la Corona. Además, los rumores que apuntan a que el matrimonio de su hermana mayor, Beatriz, pende de un hilo.
Eugenia de York cumple este lunes 23 de marzo 36 años. Se trata del primer aniversario en mucho tiempo que la nieta de Isabel II celebrará con un perfil bajo y en un ambiente familiar de lo más complicado. Ella, que solía ser una de las royals más activas en redes sociales, mantiene un silencio sepulcral: no publica nada desde el pasado 14 de noviembre. Por ello, parece poco probable que este año comparta la habitual estampa cumpleañera junto a sus hijos a la que nos tenía acostumbrados.
La situación de su progenitor ha dinamitado la paz de las hermanas York. Su padre, el ex príncipe Andrés, fue arrestado —y recientemente puesto en libertad— por su implicación en el caso Jeffrey Epstein. Un escándalo que terminó con el duque despojado de sus títulos reales y honores militares por orden de su propio hermano, el rey Carlos III, y que ha tenido un efecto dominó sobre sus hijas.
Según Mail on Sunday, tanto Eugenia como su hermana Beatriz habrían sido vetadas en las míticas carreras de caballos de Royal Ascot por orden directa de Buckingham Palace, después de que sus nombres aparecieran en los correos filtrados del caso. La última vez que vimos a las hermanas junto al resto de la familia real fue en la pasada misa de Navidad en Sandringham; desde entonces, el vacío institucional ha sido absoluto.
A este drama se suma la precaria situación de su madre. Sarah Ferguson, también salpicada por la sombra de la pedofilia en el entorno de Epstein, se encuentra actualmente sin residencia fija. La duquesa de York se ha visto obligada a abandonar Royal Lodge, la mansión que seguía compartiendo con su exmarido a pesar de estar divorciados desde 1996. Este "desahucio" real ha dejado a Ferguson en una posición vulnerable que ha terminado por trasladar la crisis al matrimonio de su hija.
En medio de este caos, el refugio de Eugenia siempre ha sido su marido, Jack Brooksbank, con quien se casó en 2018 y tiene dos hijos: August y Ernest, de 5 y 2 años. Sin embargo, el blindaje de su núcleo familiar ha provocado roces. Según la prensa británica, Jack se habría negado en rotundo a que su suegra se mudara con ellos tras dejar Royal Lodge.
Esta decisión no habría sentado nada bien a Eugenia, muy unida a su madre, pero el empresario hostelero lo tiene claro: no quiere que su negocio ni su vida privada se vean manchados por los escándalos de sus suegros. "Su lealtad principal debe ser hacia su esposa y sus dos hijos pequeños. Todo este sórdido asunto ya les ha atraído mucha atención inmerecida", apunta una fuente cercana a la pareja al Daily Mail. Jack busca tranquilidad en casa y, aunque se preocupa por su familia política, prioriza el bienestar de su propio hogar por encima de las crisis de los Windsor.
Quien sí ha mostrado un claro distanciamiento con su marido es su hermana Beatriz de York. La prensa especializada analiza con lupa su relación con Edoardo Mapelli Mozzi, ante la llamativa ausencia de apariciones conjuntas en los últimos meses.
Mientras algunos medios apuntan a una crisis real derivada del desgaste por los escándalos familiares, otros sugieren que podría tratarse de una estrategia de protección para desvincular el apellido Mapelli de la polémica de los York. Sea como sea, la falta de apoyo público de Edoardo en los momentos más bajos de la familia ha encendido todas las alarmas sobre el estado de su matrimonio, sumando una preocupación más para Eugenia en su día especial.