DIAS ESPECIALES Y DE NOSTALGIA
Francisco Rivera se ha mostrado muy emocionado durante la Semana Santa, especialmente en el Jueves Santo, cuando se sinceró sobre cómo se siente en estos días tan señalados. De lo que no ha querido ni oír hablar ha sido del tema de Cantora tras su venta.
La Semana Santa vuelve a llenar de emoción las calles de Sevilla y su gente, entre los rostros más conocidos que la viven con intensidad está Fran Rivera. El torero no pudo evitar mostrarse especialmente sensible ante los medios, confesando la mezcla de sentimientos que le invade estos días: la alegría de volver a vivir una de sus tradiciones favoritas y, al mismo tiempo, la tristeza de no hacerlo como antes. Este Jueves Santo, que él mismo define como "el mejor día del año", lo vive ahora desde el otro lado, viendo la procesión en lugar de cargar el paso.
Con esa actitud cercana que tanto le caracteriza, Fran habló sin filtros sobre su situación actual respecto a la Hermandad de la Esperanza de Triana. "Hoy es un día de muchos nervios", confesó, aunque también dejó caer su malestar por cómo se han gestionado ciertas decisiones: llegó a calificar lo ocurrido como "una cagada tremenda". Aun así, se mostró sereno y asumió que toca adaptarse: "Hay que ir adaptándose a las circunstancias", explicó, dejando claro que no pierde el amor por una tradición que forma parte de suvida.
El torero también tuvo palabras cargadas de nostalgia, recordando a quienes ya no están: "Hoy hay muchos recuerdos de los que están y de los que no están. Es un día muy especial". Entre emoción y emoción, confirmó con un doble "sí" que se le vería disfrutando de la jornada junto a su familia, aunque con cierto misterio: "Vamos a intentar que no nos veáis mucho, pero sí". Una frase que dejó entrever su intención de vivir el momento con discreción.
Sin embargo, cuando los periodistas sacaron a relucir el delicado tema de la finca Cantora, vinculada a Isabel Pantoja y símbolo de la familia de Paquirri. La pérdida de esta emblemática propiedad, tras una deuda millonaria, ha generado desacuerdos y titulares durante años. Ante las preguntas, Fran optó por retirarse con elegancia, dejando un escueto pero significativo: "Hombre, por favor, imagínate… vamos, vamos, vamos". Un cierre que confirma que, aunque la Semana Santa emociona, hay temas que siguen doliendo en lo más profundo.