UN AMOR LLENO DE TRAGEDIA
El 30 de abril de 1983, la tonadillera y el torero protagonizaron uno de los enlaces más comentados de la historia de la prensa del corazón en España.
Hay bodas que pasan a la historia y que terminan convirtiéndose en auténticos acontecimientos sociales. Eso es exactamente lo que ocurrió con el enlace entre Isabel Pantoja y Francisco Rivera Pérez, que hoy cumplirá 43 años.
El 30 de abril de 1983, la cantante y el torero se dieron el "sí, quiero" en Sevilla, en una ceremonia que movilizó a medios de comunicación, curiosos y numerosas personalidades del mundo del espectáculo.
La ceremonia religiosa se celebró en la basílica de Jesús del Gran Poder, uno de los templos más emblemáticos de Sevilla. Desde primeras horas del día, los alrededores del barrio de San Lorenzo se llenaron de curiosos que querían ver llegar a los novios y a los invitados.
No era para menos: en aquel momento, ambos representaban dos mundos muy populares en España. Por un lado, La Pantoja era una joven tonadillera en pleno ascenso artístico. Por otro lado, Paquirri era uno de los toreros más famosos del país.
La boda reunió a numerosos rostros conocidos de la época, entre ellos artistas, toreros y figuras de la sociedad española. Entre ellos estaban la duquesa de Alba, Rocío Jurado o el Cordobés, lo que convirtió el enlace en uno de los eventos más comentados del año.
La relación entre la cantante y el torero comenzó a principios de los años 80, y tras aproximadamente dos años de noviazgo decidieron casarse.
La pareja simbolizaba una imagen muy reconocible de la cultura española: la unión entre la copla y la tauromaquia. Por eso, su boda fue seguida con enorme expectación por la prensa y por el público.
La felicidad de la pareja, sin embargo, duró poco. Apenas un año después del enlace, el torero falleció tras ser corneado por un toro llamado Avispado en la plaza de Pozoblanco en Córdoba, el 26 de septiembre de 1984.
El impacto fue enorme en la sociedad española y marcó para siempre la imagen pública de Isabel Pantoja, que entonces tenía 28 años. Tras la tragedia, muchos medios comenzaron a referirse a ella como “la viuda de España”, un apelativo que la acompañó durante años.
Meses después de la boda, el matrimonio tuvo su único hijo en común, Kiko Rivera, nacido en febrero de 1984 en Sevilla.
Con el paso del tiempo, tanto él como otros miembros de la familia Rivera se convertirían también en personajes habituales de la crónica social.
Más de cuatro décadas después, la boda de Isabel Pantoja y Paquirri sigue recordándose como uno de los grandes acontecimientos sociales de la España de los años 80.
Un enlace que mezcló tradición, fama y espectáculo… y que terminó formando parte de una de las historias más conocidas y también más trágicas de la crónica rosa española.