GRASAS SALUDABLES
El aceite es un ingrediente positivo para la salud, pero depende de qué tipo sea el que uses ya sea el de oliva o el de aguacate, dará unos beneficios u otros. Encontrar el equilibrio está en las propiedades de cada aceite y en combinarlos de manera inteligente.
Cada vez es más grande la lista de curiosos que se preguntan si el aceite de oliva y el de aguacate ofrecen los mismos beneficios para la salud. La respuesta es que ambos son grasas saludables aunque representan diferencias en cuanto a su composición, sabor y usos en la cocina. El de oliva es reconocido por su inquebrantable presencia en las recetas mediterráneas, mientras que el de aguacate ha ganado prestigio gracias a su versatilidad en recetas modernas.
El aceite tradicional, el de oliva virgen extra, sigue siendo un extra imprescindible, que destaca por su alto contenido en antioxidantes y polifenoles, compuestos que ayudan a proteger el corazón, reducir la inflamación, combatir el envejecimiento celular e incluso cuidar las funciones del cerebro. Además, su sabor es intenso y diferenciado lo que lo convierte en un ingrediente perfecto para consumir en crudo, ya sea en ensaladas, aderezos o simplemente un desayuno con rebanadas de pan.
Por otro lado, el aceite de aguacate, aporta una mayor cantidad de vitamina E, clave para mantener la piel y el cabello saludables y fuertes. Gracias a su alto punto de humo, se trata de un aceite muy flexible para cocinar a altas temperaturas, como al saltear verduras o asar carnes, sin que pierda sus propiedades. Su sabor suave y neutro es ideal cuando se busca dar un toque a la receta y no que domine el plato principal, cambiando por completo su esencia.
Lo que se suele hacer, y es lo más recomendable, es combinar ambos aceites para obtener lo mejor de cada uno, unificando así todos los beneficios. No es una obligación, todo va a depender de la preparación y de los nutrientes que quieras aportar.