RESULTADO IMPECABLE
Descubre cómo lograr el clean look de Kim Kardashian con un moño pulido, piel luminosa y maquillaje jugoso. Te contamos paso a paso cómo conseguir el acabado pulido que ya se ha convertido en su sello de identidad.
En su entrevista anoche en Good Morning America, en las premieres de su nueva serie, en la fiesta de Vanity Fair de los Oscar o incluso paseando por Nueva York. Cualquier ocasión es buena para Kim Kardashian para presumir de su impecable clean look. Lo hemos visto tantas veces que ya forma parte de su identidad estética.
Moño tirante, coleta altísima o mechones moldeados a modo de baby hairs. Los peinados pulidos de Kim rozan la perfección: brillo extremo, ni un pelo fuera de lugar y ese efecto laminado que parece trabajado al milímetro. Un acabado que combina con su piel jugosa y maquillaje con glow, logrando un conjunto que respira juventud, limpieza y sofisticación.
Como vemos, si hay algo que define el estilo de Kim Kardashian en los últimos tiempos es su peinado ultraestirado. Ese efecto mojado que ilumina los pómulos, estiliza la mandíbula y deja todo el protagonismo a la piel.
La buena noticia: no hace falta un equipo entero para lograrlo. Necesitas técnica, paciencia… y algunos aliados clave.
Paso 1: preparación del cabello
Tip: si tu pelo tiene mucho volumen, trabaja con plancha mechón a mechón para un acabado espejo.
Paso 2: coleta o moño perfecto
Dependiendo de si quieres versión moño o coleta, la técnica es la misma:
Paso 3: baby hairs estratégicos
Los baby hairs son la firma final de algunos looks Kim. Si los quieres copiar, te decimos cómo:
El objetivo es elegante, no carnaval. Menos es más.
Paso 4: acabado brillante
En el cabello, el brillo no es negociable.
El clean look de Kim no sería completo sin una piel impecable: luminosa, bien hidratada y libre de exceso de polvos. La clave está en preparar el rostro desde la base. Comienza aplicando una crema hidratante con acabado jugoso, que mantenga la piel nutrida y suave, y potencia el efecto luminoso añadiendo unas gotas de sérum iluminador para lograr ese característico efecto glass skin.
A continuación, extiende una base fluida de acabado luminoso, difuminándola con una esponja para conseguir un efecto segunda piel, ligero y natural. La idea es que nunca quede acartonada; si notas exceso de producto, significa que te has pasado.
Para definir sutilmente los pómulos y la mandíbula, el contorno en crema resulta perfecto, y se combina con un colorete líquido (como el Benetint) que aporte frescura a las mejillas. Completa la luz del rostro con un iluminador en crema aplicado en los puntos altos, difuminándolo al máximo para evitar líneas marcadas.
En cuanto a las cejas, solo hace falta peinarlas y fijarlas con un gel transparente (puede ser el que has usado para los baby hairs), mientras que los labios se mantienen discretos con un perfilador nude y un gloss transparente que aporta brillo sin recargar.
¿Lista para brillar como Kim?