HACEN UNA REPRESENTACIÓN
Los pueblos chontal y huave estuvieron durante muchos años en guerra hasta que los hijos de los reyes de cada pueblo se enamoraron. Según la tradición, los huaves tenían el poder de convertirse en animales, y acordaron que la princesa llegaría a tierras chontales convertida en lagarto. Desde entonces, los alcaldes de Oaxaca recrean la tradición.