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DEFENSA

Defensa y el CNI alertan de riesgos por la futura fábrica china de coches junto al Arsenal de Ferrol

El Ministerio de Defensa y el CNI han analizado los posibles riesgos para la seguridad nacional que supondría la instalación de la primera fábrica europea del fabricante chino SAIC en Ferrol.

Oficinas centrales de SAIC Motor EUROPA PRESS

El proyecto para instalar en Ferrol la primera fábrica europea de vehículos eléctricos de la multinacional china SAIC ha despertado preocupación en el Ministerio de Defensa y los servicios de inteligencia por su cercanía a algunas de las principales instalaciones estratégicas de la Armada española.

El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas han estudiado los riesgos que podría plantear la futura planta, cuya apertura está prevista para 2028, según informaciones publicadas por 'El Mundo' y 'El País'.

La preocupación se centra principalmente en la ubicación elegida para el proyecto, próxima al Arsenal de Ferrol, uno de los principales puertos militares de la Armada, y a las instalaciones de Navantia.

La empresa pública española construye en sus astilleros ferrolanos buques destinados a las Fuerzas Armadas y trabaja con sistemas y tecnologías considerados sensibles para la defensa nacional.

Según 'El Mundo', informes elaborados por personal de Defensa llegan a calificar la implantación de la compañía china como una posible "amenaza" y plantean que la presencia de SAIC podría afectar a la consideración del Arsenal de Ferrol como puerto seguro por parte de socios de España en la Unión Europea y la OTAN.

Entre las principales preocupaciones figura la posibilidad de aumentar la exposición del tráfico de buques militares que entran y salen de la ría, así como de determinadas tecnologías vinculadas a los programas de defensa desarrollados en las instalaciones próximas.

Los análisis también contemplan riesgos relacionados con la guerra electrónica y los ciberataques debido a la cercanía física entre la futura planta industrial y las instalaciones militares.

Otro de los puntos analizados es la red de empresas auxiliares. SAIC y Navantia podrían compartir algunos proveedores cuyos protocolos de seguridad no alcanzarían necesariamente los mismos estándares que los exigidos directamente a la compañía naval, según las informaciones publicadas.

Los informes también contemplan el eventual riesgo de que trabajadores vinculados a las instalaciones estratégicas puedan convertirse en objetivos de servicios de inteligencia extranjeros.

La tecnología estadounidense de las fragatas, otro de los puntos sensibles

La situación adquiere además una dimensión internacional por la presencia de tecnología militar estadounidense en los buques que se construyen y tienen su base en Ferrol.

Navantia trabaja actualmente en las fragatas F-110 de la clase Bonifaz, uno de los principales programas de modernización de la Armada española. Estas embarcaciones incorporan tecnología de defensa estadounidense en elementos como los sistemas de combate, radares, misiles y lanzadores.

También las fragatas F-100 de la clase Álvaro de Bazán, con base en Ferrol, utilizan sistemas de origen estadounidense.

A ello se suman los encargos que Navantia ejecuta para terceros países en sus instalaciones, cuyos gobiernos podrían plantear exigencias adicionales de seguridad ante la proximidad de una compañía china a los astilleros.

La implantación de SAIC constituye, al mismo tiempo, uno de los proyectos industriales más importantes previstos para Galicia. La iniciativa contempla la creación de alrededor de 2.300 puestos de trabajo y la puesta en funcionamiento de la factoría en 2028.