Automóvil
Truco para enfriar el coche en menos de un minuto
Los días de elevadas temperaturas nuestros coches sufren el efecto invernadero al estar completamente sellados frente al exterior. Descubre cómo bajar la temperatura de forma rápida y eficaz.
Un verano español típico tiene entre 75 y 90 días de sol plenamente despejados, dependiendo de la zona geográfica.
Esto implica que cuando los coches quedan aparcados sin estar a cubierto, los rayos del sol y las altas temperaturas inciden directamente sobre el vehículo.
Dado que parabrisas y ventanilla son de cristal, cada automóvil aparcado se convierte en un invernadero que almacena gran temperatura ayudado por los elementos plásticos del coche como salpicadero o volante, que todavía favorecen más ese fenómeno.
Esto motiva que a la hora de volver al vehículo, la sensación de bochorno y agobio que hay en su interior nos impida una conducción cómoda e incluso segura.
La mayoría de los conductores suele abrir todas las puertas o encender al máximo el aire acondicionado. Sin embargo, la física ha demostrado que esa no es la forma más rápida y eficiente de enfriar nuestro coche.
El truco japonés para enfriar el coche en verano
En Japón llevan años aplicando la dinámica de fluidos para enfriar sus automóviles y todo ello sin tener que encender el coche. El procedimiento es muy sencillo:
- Baja una ventanilla: puede ser cualquiera, pero importante que compruebes que el resto permanecen completamente cerradas.
- Abre y cierra rápido la puerta contraria de la ventanilla que dejaste abierta: con un par de veces es suficiente pero puedes repetir la operación tantas veces como consideres necesario.
Con esta simple maniobra bajarás la temperatura del vehículo varios grados con rapidez.
Esto ocurre porque al mover la puerta del conductor de forma enérgica, empujas físicamente el volumen de aire que se encuentra en esa zona.
Por un lado se genera una baja presión ya que el movimiento rápido de apertura hacia afuera succiona aire hacia el exterior y por otro lado, esa misma succión atrae aire de la calle a través de la ventanilla abierta que está a menos temperatura que el interior del coche.
Aunque este método no baja de forma instantánea la temperatura de todos los elementos del coche (volante y salpicadero seguirán calientes), sí que permite expulsar una gran parte del aire recalentado que se concentra en el interior.
Como resultado, la sensación térmica mejora notablemente antes incluso de arrancar el vehículo.
Si a continuación se enciende el aire acondicionado, este funcionará de forma más eficiente al ser menor la diferencia de temperatura que debe rebajar y por tanto el gasto de energía para poder lograrlo también será más bajo. Eso sí, no se deben bajar las ventanillas a la vez que se enciende el aire, puesto que se perdería esa eficiencia al ir disminuyendo la temperatura del interior, al tiempo que entra aire más cálido desde fuera.
Por lo tanto, el truco para enfriar el coche en menos de un minuto no puede ser más sencillo: con una simple apertura de puerta de forma enérgica, repetido en varias ocasiones, logramos que circule mejor el aire del interior del vehículo descendiendo la temperatura y permitiendo un inicio de viaje más cómodo para todos los ocupantes.