Accidente de Adamuz
La rotura de una soldadura entre dos carriles de distinta antigüedad, la "primera anomalía" del accidente de Adamuz
El accidente ferroviario de Adamuz sigue dejando nuevas informaciones casi ocho meses después del suceso. El acta definitiva de Inspección Técnico-Ocular ha identificado la rotura de una soldadura entre dos carriles de distinta antigüedad como la "primera anomalía" detectada por los investigadores.
El acta definitiva de Inspección Técnico-Ocular sobre el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), elaborada por los especialistas del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, ha identificado como la "primera anomalía" de especial importancia detectada por los investigadores que llevaron a cabo la inspección ocular tras el suceso: la rotura de una soldadura realizada entre dos carriles de distinta antigüedad.
Este informe, de 210 páginas, ya ha sido remitido al Juzgado de Montoro, que investiga lo ocurrido el pasado 18 de enero y que causó la muerte de 46 personas.
Entre sus informaciones, el documento recoge que la inspección ocular de los investigadores se realizó entre el 19 y el 21 de enero y que esa "primera anomalía" se localizó en el carril derecho de la Vía I, en sentido hacia Madrid, en el punto kilométrico 318+681, justo en la unión soldada entre dos barras de acero de distinta antigüedad: una fabricada en 1989, según el sello 'Ensidesa 89', y otra más moderna, con la marca 'Ensidesa 23'.
La infraestructura "colapsó" tras esta "primera anomalía"
En el acta, los agentes describen una fractura transversal completa que provocó la pérdida de continuidad del carril y la separación de sus extremos, mientras que el raíl posterior a la rotura se encontraba girado hacia la derecha y desprendido de sus fijaciones. Además, los investigadores hallaron un fragmento de carril de unos 32 centímetros sobre el balasto, que coincide con el espacio seccionado entre los raíles.
Por otro lado, los agentes explican en el informe que en la base del raíl se encontró una mancha con forma de gajo, diferente a las halladas en el resto de la rotura, que hace indicar, según los investigadores, una "fatiga" del material antes de la rotura definitiva de la soldadura.
De esta manera, según recoge el documento, tras esa primera rotura, la infraestructura "colapsó" al no poder soportar más ni el peso ni la velocidad de los trenes. Si bien los investigadores no detallan que ese fuese el motivo concreto del accidente, al tratarse de un informe de inspección ocular, sí confirmaría la "principal hipótesis" que los agentes de la Guardia Civil ya apuntaron en un anterior informe técnico preliminar.