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VIVIENDA

Las protestas contra los desahucios se extienden por varias ciudades españolas bajo el lema "Ni una Maricarmen más"

Cientos de personas se han concentrado este sábado en Elche y Tenerife en apoyo a la mujer de 87 años, mientras Madrid acogerá esta tarde una nueva movilización que recorrerá la Puerta del Sol, el Ayuntamiento y el Congreso de los Diputados.

Las protestas contra el desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años que tuvo que abandonar esta semana la vivienda en la que residía desde hacía más de 70 años, continúan este sábado en distintos puntos de España, con concentraciones en Elche y Tenerife y una nueva manifestación prevista esta tarde en Madrid.

Las movilizaciones continuarán esta tarde en Madrid con una marcha que partirá de la Puerta del Sol y pasará por el Ayuntamiento de Madrid antes de dirigirse al Congreso de los Diputados. Los manifestantes reclamarán una solución "urgente" para la mujer, cuyo caso ha generado protestas durante los últimos días.

La movilización se produce después de que la empresa propietaria de la vivienda de la que Maricarmen fue desahuciada trasladara este viernes una propuesta al Ayuntamiento de Madrid para que pudiera volver a disfrutar del inmueble en unas condiciones económicas asequibles y con garantías de habitabilidad.

El consistorio, sin embargo, ha comunicado que, tras analizar la oferta, "se ha determinado la inviabilidad de la misma" desde el punto de vista legal.

El Ayuntamiento ha convocado ahora una reunión para el próximo lunes 28 de septiembre a las 16.00 horas en la que estarán presentes las distintas partes implicadas, incluidos representantes de Maricarmen, con el objetivo de buscar una alternativa para su situación.

Maricarmen continúa ingresada

Mientras continúan las negociaciones y las protestas, Maricarmen permanece ingresada en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde está pendiente de someterse a nuevas pruebas médicas después de los acontecimientos de los últimos días.

Su abogada ha asegurado que se encuentra estable y acompañada, por lo que, pese a su edad y a sus patologías previas, no existe en estos momentos motivo para la alarma. Durante su estancia en el hospital está recibiendo las visitas de familiares y representantes de sindicatos de inquilinos y conoce las movilizaciones que se están produciendo en su apoyo.

Su caso ha vuelto a poner el foco sobre otras personas mayores que afrontan situaciones similares. Es el caso de Amelia, una mujer de 75 años que reside desde hace 13 años en una vivienda de Alicante por la que paga alrededor de 300 euros mensuales y que se encuentra a la espera de recibir una orden definitiva de desahucio.

También Fina, otra vecina del mismo edificio y cercana a los 80 años, teme tener que abandonar la casa a la que llegó cuando era joven junto a sus hijos.