LA MÉDICO QUE ASESINÓ EN 2003 A TRES PERSONAS

La juez propone que Noelia de Mingo salga del hospital psiquiátrico bajo custodia familiar

Hace 14 años la doctora Noelia de Mingo mató a cuchilladas a tres personas y provocó heridas a otras siete. Las atacó en los pasillos de la Fundación Jiménez Díaz, el hospital en el que trabajaba. Sufría esquizofrenia paranoide y fue condenada a 25 años de internamiento psiquiátrico. Ahora la jueza de vigilancia penitenciaria pide su libertad apoyándose en los informes forenses.

La juez de Vigilancia Penitenciaria número 2 de Alicante ha propuesto, de acuerdo con los informes psiquiátricos, que Noelia de Mingo, la médico que en 2003 mató a tres personas en la Fundación Jiménez Díaz, salga del Hospital Psiquiátrico y pase a un tratamiento ambulatorio con custodia familiar.

La juez ha elevado esa propuesta a la Audiencia de Madrid, tribunal que la condenó a 25 años de internamiento psiquiátrico, y que ahora tiene que resolver sobre esa propuesta del centro, que cuenta con el visto bueno del fiscal siempre que tenga control médico y familiar.

De Mingo fue condenada en 2006 por matar a tres personas y herir a siete en la Fundación Jiménez Díaz de Madrid en 2003, pero se consideró probado que padecía "esquizofrenia tipo paranoide con delirios de persecución y alucinaciones que afectaba a todo tipo de relaciones sociales y laborales y en pleno brote violento".

Una enajenación mental por la que fue ingresada en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent, cuyos forenses han ido haciendo informes semestrales sobre su estado que la dirección del centro remite al juzgado de vigilancia penitenciaria.

Uno de ellos supone un cambio fundamental en la valoración de De Mingo, pues plantea que la esquizofrenia paranoide que sufre está "estabilizada" y "en remisión total" desde que comenzó el tratamiento.

El informe detalla que la mujer disfrutó de dos permisos (de 15 y 30 días) en Madrid, que es plenamente consciente de su enfermedad y acepta que necesita el tratamiento, que no ha sufrido recaídas en diez años, que no consume alcohol ni sustancias tóxicas y que ha mejorado su capacidad de comunicación y su "resonancia afectiva".

Por ello, los forenses del psiquiátrico proponen la sustitución de la medida de internamiento por el tratamiento ambulatorio con custodia familiar.

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