sociedad Sucesos

LOTERÍA DE NAVIDAD

Ya es Navidad en los destinos turísticos: "los décimos del Gordo vuelan"

Turistas y peregrinos hacen cola para comprar un décimo en el lugar elegido para sus vacaciones. Casi todos añaden un décimo a la mochila.

Un décimo de Lotería a 23 de agosto, allí dónde hemos veraneado es un recuerdo que cabe en la cartera y que, quién sabe, puede acabar valiendo mucho más. En Santiago de Compostela, la escena tiene además algo de ritual. Muchos de los que entran estos días en las administraciones acaban de completar el Camino. Han llegado a la Catedral, se han abrazado, han llorado, se han reencontrado y, en algún caso, incluso han protagonizado una pedida de matrimonio.

Pero todavía les queda algo pendiente.María llega emocionada después de completar el Camino. Laura habla de "ilusión y también un poquito de nervios". Juan llega con el cansancio acumulado de los kilómetros. "Es duro", reconoce. Guille, en cambio, tiene otra sensación: "A mí se me ha hecho muy corto". Y luego están quienes convierten el Obradoiro en escenario de una historia todavía mayor. Manuel acaba de pedirle matrimonio a Arantxa. También César a Inma. Son los cuatro peregrinos. Para ellos, ese es el premio gordo.

¿Y si cae aquí?

Pero no quieren marcharse de Santiago de Compostela sin intentar conseguir otro.César e Inma ya llevan dos décimos. Manuel y Arantxa también han decidido probar suerte. Sonia, otra peregrina, ha convertido la lotería casi en un compañero más del Camino: compró un décimo en Redondela, otro en Padrón y ahora quiere sumar un tercero en Santiago de Compostela."Quiero llevarme uno de cada sitio por el que he pasado", explica.

Siguiente etapa: la administración de lotería

Después de la Catedral, algunos peregrinos emprenden así una última etapa hasta las administraciones de lotería de la zona vieja. El objetivo es sencillo: comprar un décimo de Navidad y llevarse a casa un poco de la suerte de Compostela."Es un buen recuerdo para llevar a la familia”, explica uno de los compradores. Otros lo compran directamente como regalo: “Se lo voy a llevar a mis amigos, para que también tengan un poquito de Santiago”.

Y están quienes creen que, después de haber recorrido cientos de kilómetros, tampoco está de más tentar a la fortuna."A ver si la suerte se viene con nosotros a casa".No importa tanto el número. Algunos dejan que sea el lotero quien lo elija. Otros buscan una fecha, una terminación o un número que tenga algún significado especial. Pasa en Compostela y en prácticamente todos en los destinos turísticos de España.

Más turistas, más ventas de décimos

En la administración Berenguela, Mari Paz Ces confirma que este verano el movimiento está siendo especialmente intenso."Tenemos muchísimo más turistas que el año pasado, y en agosto se está notando mucho", explica. También ha aumentado el interés por la lotería de Navidad: "Están muy interesados y estamos muy contentos con las ventas". Comprar lotería durante las vacaciones se ha convertido en otro souvenir. En agosto, mientras las playas siguen llenas y las terrazas abarrotadas, en las administraciones de lotería de los principales destinos turísticos ya es Navidad.