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Terremotos

Manuel Regueiro, geólogo: "De momento podemos decir dónde se van a producir terremotos, pero no cuándo"

El expresidente del Colegio de Geólogos considera normales las cerca de 200 réplicas registradas en Granada y alerta del riesgo que suponen las cornisas y otros elementos de los edificios.

El terremoto de magnitud 5,0 que ha sacudido este sábado el área de Granada se ha sentido con intensidad por los numerosos vecinos de la capital granadina y de distintos puntos del área metropolitana.

El seísmo ha dejado múltiples daños materiales por toda la ciudad. Desde carreteras con enormes grietas hasta fachadas de edificios que se han desplomado o coches completamente dañados tras ser impactados con el material que caía de los edificios.

El terremoto ha dado paso a cerca de 200 réplicas, una situación que, según el geólogo y expresidente del Colegio de Geólogos Manuel Regueiro, entra dentro de la normalidad tras un seísmo de estas características.

"Cada vez que se produce un terremoto un poco más grande, se producen una serie de réplicas", explicó Regueiro, que señaló que lo habitual es que la actividad sísmica vaya disminuyendo progresivamente a medida que el terreno se reajusta.

El experto recordó que Granada es una zona con actividad sísmica habitual debido al contacto entre las placas africana y euroasiática. Por ello, considera esperable que después de un movimiento de cierta intensidad se produzcan nuevos temblores de menor magnitud.

El riesgo de los elementos no estructurales

Más allá de las propias réplicas, Regueiro puso el foco en uno de los principales peligros que pueden generar los terremotos en las zonas urbanas: "Lo más preocupante de los terremotos en esa zona es todos los elementos no estructurales de los edificios", advirtió el geólogo, que recordó que este tipo de elementos ya provocaron problemas durante el terremoto de Lorca.

A su juicio, una de las cuestiones pendientes en España es la actualización de la normativa sismorresistente. Regueiro considera que la regulación actual no contempla suficientemente este tipo de elementos y lamenta que una propuesta de actualización planteada por el Gobierno el pasado año terminara retirándose después de las discrepancias surgidas entre distintas instituciones y colectivos. "Yo creo que es una pena que, teniendo una posible solución para los problemas que tienen estas zonas sísmicas en España, no se haya puesto en práctica", señaló.

El expresidente del Colegio de Geólogos defendió que una actualización permitiría, entre otras medidas, identificar edificios con elementos susceptibles de desprenderse y adoptar medidas para reforzarlos y protegerlos. "Estamos muy fuera de tiempo para actualizar la norma", afirmó.

Los terremotos de todo el mundo no están relacionados

Preguntado por la sucesión de terremotos registrados en los últimos días en diferentes puntos del planeta, Regueiro descartó que exista una relación directa entre ellos. Según explicó, cada zona responde a su propia actividad tectónica. El terremoto de Granada está relacionado con la interacción entre las placas africana y euroasiática, mientras que los registrados en lugares como Colombia, Venezuela o Indonesia obedecen a la dinámica de las placas tectónicas de esas regiones.

"El planeta está completamente lleno de placas tectónicas y las colisiones, los contactos entre esas placas producen terremotos porque el movimiento es continuo", explicó. El experto recordó además que la actividad sísmica es constante y que se producen millones de terremotos en todo el mundo. En España también se registran miles, aunque la mayoría son de una magnitud tan baja que no llegan a ser percibidos por la población.

Todavía no se pueden predecir los terremotos

Una de las grandes incógnitas para la ciencia sigue siendo la posibilidad de predecir cuándo y dónde se producirá un terremoto. Regueiro reconoce que todavía no es posible determinar el momento exacto de un seísmo, aunque sí se pueden identificar las zonas con mayor riesgo.

"De momento podemos decir dónde se van a producir, de momento no podemos decir cuándo", explicó. El geólogo, sin embargo, se mostró optimista sobre los avances que puede lograr la investigación científica en los próximos años. Puso como ejemplo el trabajo desarrollado en el ámbito del vulcanismo, donde determinados indicadores permiten detectar cambios en la actividad y anticipar posibles episodios. "Esto ocurrirá en unos años, no descartemos que esto se va a poder hacer y podremos avisar a la población que se ponga a salvo en las zonas de riesgo", concluyó Regueiro.