Almería
El Ministerio Fiscal formuló la solicitud que ha sido aceptada por el tribunal.
El pasado mes de diciembre, la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia número 4 de Vera (Almería) acordó la prisión provisional, comunicada y sin fianza tanto para la madre de Lucas, como para su pareja sentimental. El pequeño de cuatro años fue hallado muerto en Garrucha con indicadores de violencia física y sexual.
Desde entonces, la mujer se encontraba en un centro penitenciario almeriense, pero ha quedado en libertad provisional tras revisar las autoridades judiciales situación procesal ante la inminencia del parto.
El Ministerio Fiscal formuló la solicitud que ha sido aceptada por el tribunal de la Plaza número 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vera, que ha acordado sustituir la prisión provisional por la libertad provisional, según el auto al que ha tenido acceso EFE. Asimismo se le ha retirado el pasaporte y tiene la obligación de comparecer, las veces que sea necesario, ante el tribunal.
Se le decretó prisión provisional porque, según expresa en la resolución, el juez señaló que concurrían indicios racionales de la posible comisión de los hechos investigados, presuntamente correspondían a los delitos de malos tratos y asesinato. Aunque subraya que en las circunstancias personales en las que se encuentra la investiga, la medida no puede mantenerse de forma automática.
Por ello, el miércoles 22 de abrir, el Ministerio Fiscal solicitó la modificación de la medida tras recibir un aviso del centro penitenciario de la inminencia del parto de la madre de la víctima. Ante esto, la Fiscalía consideró que alteraba los requisitos exigidos para mantenerla en la prisión, ya que existen otras medidas que pueden garantizar su presencia en el proceso.
De este modo, el juzgado comparte el criterio de Fiscalía y ha acordado sustituir la prisión provisional por la libertad provisional, pero con medidas cautelares: retirada pasaporte, comparecer ante el tribunal y prohibición de salir del territorio español.
A principios del mes de abril, la madre aseguró ante la jueza que cuando llegó a su casa el menor ya había fallecido. Con él se encontraba su pareja, que le "dijo que lo había acostado porque tenía sueño y que no lo despertara".
Explicó que su pareja la llegó a amenazar con un cuchillo, dejándola encerrada y obligándola a dejar en cadáver en la playa, donde posteriormente fue hallado, para trazar una coartada. Además de graba run mensaje para el abuelo del menor y enviar mensajes alertando de su desaparición.
En la misma línea confiesa que llegó a desmayarse y al despertar se encontraba sola junto el cuerpo sin vida del pequeño, porque su pareja le dejó sola. Tras ello acudió a la Guardia Civil.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.