ROBOS
Un ladrón se queda dormido dentro del local hostelero que iba a robar tras consumir alcohol
Al parecer habría bebido tres cervezas y media botella de orujo.
Si hay un listado de robos peculiares, este, sin duda, estaría entre las diez primeras plazas. Tuvo lugar la madrugada del viernes en Bilbao en un local hostelero, el Rio-Oja, situado en pleno Casco Viejo, en la muy turística calle del perro.
El caco accedió a su interior destrozando la persiana. Tuvo la suerte de que la alarma estaba desactivada al estar en pleno proceso de mantenimiento. Todo parece indicar que se lo tomó con mucha calma. Tanta que tuvo tiempo de abrirse una botella de orujo y tres cervezas. Esa fue una noche muy fría y, quizás, necesitaba calentarse. Sin embargo, no tuvo en cuenta el ruido que provocó y que terminó alertando a los vecinos que dieron inmediato aviso a la policía. Notaron que algo estaba pasando dentro del bar.
Para cuando llegaron los agentes al local, el presunto ladrón estaba plácidamente dormido. A su lado, solo quedaba sin consumir media botella de orujo. Del resto había dado buena cuenta. Inmediatamente, fue detenido. Es de suponer que no tuvo que ser agradable su despertar. Especialmente, al descubrirse entre rejas.
Se da la circunstancia que este extraño robo no es el único ocurrido esa misma noche. Al parecer, otros dos establecimientos, situados muy cerca del primero, sufrieron la visita de los ladrones.
Los hosteleros del Casco Viejo aseguran que están siendo víctimas de una oleada de robos y reclaman una mayor seguridad. Aseguran que los saqueos son cada vez son más frecuentes. De hecho, este es el tercero que sufre el Río-Oja en este 2026. En el anterior, ocurrido en agosto, los ladrones consiguieron llevarse un botín de 300 euros tras romper la persiana de la puerta.