Patinetes eléctricos
La entrada en vigor de la nueva ordenanza municipal marca el inicio de los controles con sanciones por circular sin casco, sin seguro o utilizando auriculares, mientras un menor intenta huir y es interceptado por los agentes.
La escena se repite cada pocos minutos. Un agente levanta la mano, el conductor reduce la velocidad y detiene el patinete. Muy pocos cumplen la normativa y pueden reanudar la marcha. Otros, la mayoria, se enfrentan a sanciones inmediatas. La Policía Local de Sevilla ha comenzado a aplicar con rigor la nueva ordenanza municipal que regula los vehículos de movilidad personal (VMP), y el resultado es una sucesión constante de infracciones detectadas en apenas una mañana de control.
La mayoría de las denuncias están relacionadas con incumplimientos básicos: circular sin casco, utilizar auriculares o carecer del seguro obligatorio. También se han detectado vehículos sin homologar y patinetes modificados para alcanzar velocidades superiores a las permitidas. Según explica Amanda, agente de la Policía Local, la actualización normativa ha despejado cualquier duda sobre las obligaciones de los usuarios. "El casco es obligatorio, el uso del VMP tiene que ser por carril bici o por la calzada si no existe, y el uso de auriculares o dispositivos móviles está totalmente prohibido", señala.
Uno de los momentos más tensos de la jornada se produjo cuando un conductor intentó huir del control cambiando de forma brusca de trayectoria. El joven, de 17 años, fue perseguido a pie por un agente y finalmente interceptado y reducido en la acera. Tras comprobar el vehículo, los policías detectaron irregularidades en su identificación y procedieron a su inmovilización. El joven, además, iba sin casco y carecía de seguro.
La normativa establece límites claros. Los patinetes no pueden superar los 25 kilómetros por hora, 15 si circula por carril bici, ni circular por zonas peatonales. Además, deben estar registrados, disponer de seguro y contar con elementos reflectantes. El incumplimiento de estas normas puede suponer sanciones de hasta 200 euros en los casos más habituales, una cuantía que aumenta en infracciones más graves. "Hay patinetes que alcanzan velocidades muy superiores a lo permitido. Esos vehículos no están homologados y deben ser retirados de la circulación", advierte la agente.
Durante el control, algunos conductores asumieron la sanción con resignación. Luciana, una de las multadas, considera necesaria la vigilancia policial pese a la multa recibida. "Que haya controles me parece muy bien, porque es por la seguridad de cada una de las personas. He visto accidentes súper feos que se pueden evitar tomando las medidas correspondientes", afirma. La joven utiliza el patinete como medio de transporte diario para acudir a su trabajo, lo que refleja el creciente peso de este vehículo en la movilidad urbana.
La intensificación de los controles responde a la entrada en vigor de una ordenanza más estricta, que fija en 15 años la edad mínima para circular, obliga al uso del casco y exige que los vehículos estén homologados y asegurados. El uso del chaleco reflectante se hace obligatorio por la noche y recomendable por el día. Desde el Ayuntamiento se insiste en que el objetivo es reforzar la seguridad y frenar conductas de riesgo en un contexto de aumento de los accidentes relacionados con estos vehículos.
Mientras el dispositivo continúa, los agentes repiten una y otra vez la misma rutina: detener, comprobar y, si procede, sancionar. La escena evidencia un cambio de etapa en la movilidad urbana sevillana, donde el uso del patinete queda definitivamente sujeto al cumplimiento estricto de la normativa.
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