OPERACIÓN BEICON
La mayor parte de droga incautada fue localizada a 25 metros bajo el agua. Una vez que la embarcación estaba cargada con el hachís, se dirigían a puerto aprovechando el ocaso del sol y se quedaba en el atraque hasta que poco a poco, y aprovechando las labores de mantenimiento del bote, miembros de la red se hacían con la droga.
La Guardia Civil ha aprehendido 883.525 kilos de hachís y ha detenido a siete miembros de una organización dedicada a introducir, a través de las costas almerienses, importantes partidas de esta sustancia estupefaciente desde Marruecos para su posterior distribución.
Durante el desarrollo de la Operación Beicon, se han intervenido tres vehículos y dos embarcaciones de recreo que la organización usaba para el transporte de los alijos.
La investigación se inició al detectar a través del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) una embarcación de recreo cuyos ocupantes arrojaron varios bultos a una milla de la costa frente a la localidad de Balerma, en El Ejido (Almería), y abandonaron el lugar.
Al llegar a la zona, los agentes del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) realizaron varias inmersiones y localizaron, a unos 25 metros de profundidad, once fardos de hachís con un peso de 641,525 kilos.
Ante estas evidencias, la Guardia Civil comenzó a vigilar la embarcación que había fondeado el estupefaciente y detectó "las actividades de una organización delictiva" que se encargaba de introducir importantes cantidades de hachís en embarcaciones de recreo.
El grupo preparaba e introducía la mercancía a través de un intercambio en alta mar