Esther López
En la operación participaron cerca de veinte agentes, incluidos especialistas del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), debido a que el sótano se encontraba parcialmente inundado.
La investigación sobre la muerte de Esther López, la joven hallada sin vida en Traspinedo (Vallaodolid) en 2022, ha dado un nuevo giro tras conocerse los resultados de los últimos análisis realizados por la Guardia Civil. Los estudios llevados a cabo en un zulo oculto dentro de un vivienda vinculada al principal investigado, no han revelado la presencia de restos biológicos de la víctima.
El hallazgo de este habitáculo subterráneo se produjo recientemente, cuando el nuevo propietario del inmueble detectó una trampilla en uno de los dormitorios. Este descubrimiento motivó que el juzgado encargado del caso, ordenara una inspección detallada del lugar. La vivienda había pertenecido a la familia de Óscar S.M., único investigado hasta la fecha.
El registro se desarrolló durante dos jornadas intensivas, sumando un total de 15 horas de trabajo. En la operación participaron cerca de 20 agentes, incluidos especialistas del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), debido a que el sótano se encontraba parcialmente inundado. Durante la intervención, los investigadores recogieron muestras de distintas superficies, como paredes, suelo y escaleras, con el objetivo de detectar posibles indicios biológicos.
Todas estas pruebas fueron trasladadas a laboratorios de criminalística en Madrid para su análisis. Según fuentes próximas a la investigación, los resultados preliminares ya han sido remitidos al juzgado correspondiente. Las conclusiones indican que no se ha encontrado material genético que pueda vincularse con Esther López, en ese espacio oculto.
Este resultado supone un elemento relevante dentro del proceso judicial, aunque no cierra otras líneas de investigación abiertas. La causa continúa bajo la supervisión del juzgado de instrucción competente, después de que la Audiencia de Valladolid devolviera el caso para seguir profundizando en los hechos.
El cuerpo de Esther López fue localizado el 5 de febrero de 2022, semanas después de su desaparición, ocurrida el 13 de enero. Desde entonces, el caso ha permanecido bajo investigación, con un único sospechoso y numerosas diligencias encaminadas a esclarecer lo sucedido.
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