Cáncer
Un estudio dirigido por la científica catalana Judith Agudo, del Instituto de Cáncer Dana-Farber de Boston, ha identificado un mecanismo por el que las células cancerosas que se desprenden de un tumor logran evadir el sistema inmunitario y formar metástasis.
La investigación, publicada en la revista científica Nature, se ha realizado con ratones y con células de tumores humanos. Aunque los resultados aún deben confirmarse en ensayos clínicos con personas, los investigadores apuntan a que este hallazgo podría abrir nuevas vías para prevenir la propagación del cáncer en el futuro.
Las hormonas implicadas en este proceso no están relacionadas con episodios puntuales de estrés, sino con situaciones prolongadas en el tiempo. Este tipo de estrés crónico puede mantener elevados niveles de hormonas de forma continuada, lo que influyen en el funcionamiento del sistema inmunitario.
Los resultados sugieren que este fenómeno podría estar implicado en varios tipos de tumores, entre ellos el cáncer de mama triple negativo, el cáncer colorrectal y el melanoma. Los investigadores consideran posible que el mismo mecanismo se produzca también en otros tumores sólidos, aunque probablemente no en aquellos que dependen directamente de hormonas, como algunos cánceres de mama con receptores hormonales o el cáncer de próstata.
El mecanismo identificado está relacionado con los receptores de glucocorticoides, presentes en la mayoría de las células del cuerpo humano. Estos receptores se activan cuando entran en contacto con glucocorticoides, hormonas liberadas en situaciones de estrés. Su activación provoca un efecto inmunosupresor que reduce la capacidad del sistema inmunitario para atacar las células tumorales.
Para estudiar este proceso, el equipo de Dana-Farber Cancer Institute desarrolló una técnica que permite observar células individuales desprendidas de un tumor que se implantan en los pulmones. Estas células forman micrometástasis, estructuras muy pequeñas que pueden permanecer latentes durante años antes de convertirse en metástasis de mayor tamaño. Hasta ahora, estas micrometástasis eran difíciles de investigar porque no podían observarse con precisión, lo que limitaba el conocimiento sobre sus características y vulnerabilidades.
Al analizar estas células, los investigadores observaron que las que logran sobrevivir presentan una activación de los receptores de glucocorticoides, lo que les permite evitar el ataque del sistema inmunitario. Sin embargo, al bloquear estos receptores con el fármaco Mifepristone, las defensas del organismo vuelven a activarse y eliminan las células tumorales.
En experimentos con ratones con cáncer de mama triple negativo, la combinación de este fármaco con un tratamiento de inmunoterapia redujo el número de metástasis y aumentó la supervivencia de los animales. Tanto la mifespristona como los tratamientos de inmunoterapia ya están aprobados para uso en humanos, aunque el medicamento utilizado en el estudio es actualmente genérico, lo que complica la financiación de ensayos clínicos. Los investigadores trabajan ahora para impulsar estudios que permitan evaluar si esta estrategia terapéutica puede aplicarse en pacientes.
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