PIDEN QUE SE REGULE SU USO

El patinete eléctrico transforma la movilidad urbana y se convierte en una alternativa ecológica

Los patinetes eléctricos han llegado para quedarse. Sus ventas se han multiplicado por tres en el último año y cada vez se ven más en las grandes ciudades. Su velocidad y su autonomía le han convertido en una alternativa ecológica al transporte público. Sin embargo, su uso está generando debate pues deben convivir con los peatones y muchos no están de acuerdo con compartir el espacio con máquinas que pueden superar los 50 kilómetros por hora.

Las ventas de los patinetes eléctricos se han multiplicado por tres en el último año.

Ya se han convertido en una alternativa ecológica al transporte urbano pero tienen que convivir con los peatones, y muchos no están de acuerdo con compartir el espacio con máquinas que pueden superar los 50 kilómetros por hora.

Guillem, un joven de Barcelona, decidió hace dos años utilizar este medio de transporte para moverse por la ciudad. Asegura que lo hace para ahorrar tiempo y dinero.

Los comerciantes aseguran que las ventas se están disparando. Según un comerciante barcelonés, el negocio no para de crecer: "En comparación con el año pasado, las ventas han aumentado un 300%. Vendemos en torno a 15 o 20 patinetes a la semana", asegura.

Pero también hay debate en torno a este nuevo medio de transporte pues hay quien pide que se regule su uso porque en ocasiones puede perjudicar al peatón: "Habría que habilitar zonas específicas para patinetes", dice un hombre.

Y es que la mayoría de estos patinetes alcanza una velocidad de 45 kilómetros por hora y tiene una autonomía de cuatro horas.

Su precio varía entre los 180 hasta los 1.800 euros y ya se ha convertido en una herramienta indispensable para muchos.

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