Boxeo como terapia
Un gimnasio utiliza el deporte del boxeo como método para apartar a adolescentes en riesgo de exclusión de la calle.
Para algunos resulta imposible asociar la idea del boxeo con el mundo de la educación. Sin embargo, hay quienes sostienen que este deporte puede y tiene mucho que enseñar.
En un gimnasio de San Sebastián de los Reyes pequeños aprendices de entre 6 y 14 años mejoran su fuerza física y aumentan su autoestima. Algunos han sufrido acoso escolar y con ayuda del entrenador y psicólogos hacen amigos y refuerzan su confianza en ellos mismos.
Golpe a golpe, los 'miniboxeadores' aprenden a defenderse y todos coinciden en que ellos no utilizarían la fuerza en caso de pelea, preferirían hablar para intentar solucionar el conflicto.
Leonar, de 9 años, nos cuenta: "En el cole a veces me molestaban. A ver, yo no voy a pegar así. Yo voy a chivarme pero, si no, me puede servir". Esta actitud es similar a la de Aitor, de 12 años: "Yo paso de pegarme".
Los pequeños aprenden, además, la lección más importante: aprenden a no rendirse nunca.