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Granada

Condenados a siete años de prisión por arrancarle un ojo a un familiar tras la compra de un caballo en Granada

El ojo arrancado apareció en un charco de sangre a unos cuatro metros de la puerta de la casa de la víctima.

Tribunal Supremo. EFE

El Tribunal Supremo (TS) ha dictaminado una pena de siete años de cárcel a dos hermanos acusados de sacarle un ojo a un pariente por la compraventa de un caballo. La agresión tuvo lugar después de que discutieran en un bar de Granada. La sentencia, contra la que no cabe recurso, da firmeza definitiva al fallo que dictó la Audiencia de Granada y que también confirmó el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). Se condena a los acusados a pagar las costas procesales.

Enemistados por un caballo

El pasado 6 de diciembre de 2018, los dos hermanos coinciden en un bar de Montejícar con otro pariente, enemistados entre ellos por la compraventa tiempo atrás de un caballo. Se encontraron en el bar donde los detenidos llevaban un tiempo bebiendo junto a la mujer de uno de ellos. La víctima se situó en el otro extremo del local, pero pronto empezaron los insultos y amenazas. El dueño del bar tuvo que llamarles la atención.

El hombre se marchó del bar y se fue directo a su casa, al igual que los hermanos, después de intentar tomar otra consumición que les fue denegada. Los dos agresores y la mujer salieron, cada uno en un vehículo, y se dirigieron al domicilio de su pariente, con una distancia prudente con el objetivo de mediar para evitar incidentes.

Ojo arrancado a la fuerza

Cuando llegaron a la vivienda, empezó una pelea en que los dos hermanos, puestos de común acuerdo, agredieron a su pariente, al que "arrancaron de cuajo" un ojo, haciendo de manera deliberada "bastante fuerza de tracción hacia fuera", según la sentencia del TS.

Durante la agresión, también le causaron heridas graves en el otro ojo, que necesitó sutura. La víctima llevaba consigo una pistola de fogueo con apariencia real, en buen estado de conservación y funcionamiento, que no disparó, pero que sí usó contra sus agresores, que sufrieron heridas contusas. Un vecino de la víctima fue el primero en auxiliarlo.

El ojo arrancado apareció en un charco de sangre, a cuatro metros aproximadamente de la puerta de la vivienda de la víctima. En el mismo lugar, apareció la pistola, ya que uno de los hermanos se la llevó y la tiró a unos kilómetros del lugar de la agresión.

Pena de prisión e indemnización

La Audiencia de Granada condenó a cada uno de los hermanos a siete años y medio de cárcel como autores de un delito de lesiones con la atenuante de intoxicación temporal, debido a que, previamente, habían consumido alcohol. Además, deberán indemnizar a la víctima con 584.537 euros, fallo que han elevado hasta el Supremo al considerar que se vulneró su derecho a un juicio justo porque no se exhibió el arma que portaba la víctima.

La sentencia ha desestimado los recursos y ha incidido en que no consta que la víctima los amenazara en el bar, ni que pusiera el arma en la sien de los procesados, como han alegado.

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