Mosquitos
¿Cómo podemos evitar las picaduras de los mosquitos? Según los expertos, estas son las claves
La temperatura corporal, el olor y el color de la ropa pueden aumentar el riesgo de sufrir picaduras, mientras que algunos remedios populares carecen de evidencia científica.
Con la llegada del verano, las picaduras de mosquito vuelven a convertirse en una de las molestias más habituales. Aunque muchas personas creen que estos insectos tienen preferencia por determinados perfiles, los expertos aseguran que existen factores que aumentan las probabilidades de sufrir una picadura, mientras que otras creencias populares carecen de base científica.
¿Qué atrae a los mosquitos?
El calor corporal es uno de los elementos que más atrae a este tipo de insectos. Cuánto más elevada es la temperatura, más calor se desprende, un estímulo que facilita que los mosquitos localicen a las personas.
A ello se suma el olor corporal, que varía de una persona a otra y puede resultar más o menos atractivo para estos insectos. Santi Escartín, científico y experto de Mosquito Alert, explica que "algunos perfumes pueden favorecer que los mosquitos se acerquen con mayor facilidad".
En este tema, la ropa también juega un papel clave. Vestirse con tonos suaves puede ayudar a pasar más desapercibidos, porque los mosquitos se sienten más atraídos por las prendas oscuras.
Los mitos sobre las picaduras
Escartín afirma que algunos remedios populares, como las velas de citronela, no cuentan con respaldo científico. Tampoco está demostrado que las pulseras antimosquitos protejan todo el cuerpo de las picaduras. Podrían funcionar solamente en la zona de la muñeca.
¿Cómo evitar que nos piquen?
La prevención sigue siendo la mejor herramienta para reducir la presencia de mosquitos. Los expertos recomiendan eliminar cualquier acumulación de agua estancada, ya que estos insectos "depositan sus huevos en estos espacios", asegura Escartín. Los platos de las macetas pueden convertirse en auténticos criaderos.
Otra medida sencilla es utilizar ventiladores. Las corrientes de aire dificultan el vuelo de los mosquitos y hacen que les resulte más complicado acercarse a las personas, por lo que puede convertirse en un eficaz aliado para disfrutar de los días y las noches de verano con menos picaduras.