sociedadSucesos

Redes sociales

¿Cómo se controlará el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales? Las claves de la medida anunciada por Sánchez

España quiere cerrar la puerta de las redes sociales a los menores de 16 años. El Gobierno prepara una batería de medidas para obligar a las plataformas digitales a verificar de forma efectiva la edad de sus usuarios y asumir responsabilidades legales por los contenidos que difunden.

El Gobierno quiere poner coto al acceso de los menores a las redes sociales. Pedro Sánchez ha anunciado este martes que España va a prohibir el uso de estas plataformas a los menores de 16 años y reforzará el control sobre las grandes tecnológicas, obligándolas a asumir responsabilidades legales por lo que ocurra en sus entornos digitales.

El anuncio lo realizó durante su intervención ante el plenario de la Cumbre Mundial de Gobiernos, celebrada en Dubái, donde avanzó que el Consejo de Ministros aprobará la próxima semana un paquete de medidas para convertir las plataformas digitales en "un espacio saludable".

Pero la gran incógnita es cómo se va a hacer efectiva esta prohibición y qué mecanismos permitirán evitar que los menores burlen las normas, algo que ya ocurre con los actuales límites de edad.

¿Cómo se controlará el acceso?

La clave de la medida está en la verificación de la edad. Sánchez ha subrayado que no bastará con un simple aviso legal o con que el usuario declare su edad, sino que las plataformas deberán implantar "medidas de control efectivas y barreras reales" que impidan el acceso a los menores de 16 años.

Este requisito ya está recogido en la Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales, actualmente en tramitación en el Congreso. La norma obliga a las plataformas a incorporar sistemas eficaces de verificación de edad y a impedir el tratamiento de datos de menores de 16 años sin el consentimiento expreso de padres o tutores.

En la práctica, el Gobierno abre la puerta a sistemas más robustos, como verificaciones mediante documentos oficiales, identidad digital o soluciones tecnológicas que permitan acreditar la edad sin exponer datos personales sensibles.

La duda es... ¿cómo se va a hacer? El experto Álvaro Medina, consultor de Prodigioso Volcán, explica que se podría realizar con "DNIs electrónicos o, incluso, con empresas que son terceros que, a través de distintos certificados, certifican a la plataforma que sí eres menor de edad". También se podría hacer a través del reconocimiento facial, "con una inteligencia artificial que, en base a todo el conocimiento que tiene detrás de un montón de fotografías de personas con distintas edades, sería capaz de reconocer si eres menor o no", explica Medina.

De los 14 a los 16 años: por qué cambia el límite

Actualmente, se fija en los 14 años la edad mínima para consentir el tratamiento de datos personales, un requisito imprescindible para abrir perfiles en redes sociales. La reforma eleva ese umbral hasta los 16 años, alineándolo con el final de la educación obligatoria y con un mayor grado de madurez psicológica y emocional.

Así lo defendió el comité de expertos creado por el Gobierno, que considera que a esa edad los adolescentes tienen mayor capacidad para comprender los riesgos y consecuencias del uso de plataformas digitales.

Más responsabilidad para las plataformas… y para sus directivos

El plan del Ejecutivo no se limita al control de acceso de menores. El presidente ha anunciado además que los directivos de las plataformas serán legalmente responsables de las infracciones que se cometan en sus redes, poniendo fin a lo que considera una situación de "impunidad".

Entre las medidas más contundentes figura la tipificación como delito de la manipulación de algoritmos y de la amplificación de contenidos ilegales. Además, el Gobierno estudiará junto a la Fiscalía posibles infracciones legales en plataformas como Grok, TikTok e Instagram.

Un sistema para rastrear el odio y la desinformación

Otras de las novedades que ha anunciado es la creación de un sistema de rastreo y trazabilidad que permita medir, lo que Sánchez ha denominado como, la "huella de odio y polarización". El objetivo es cuantificar la difusión de discursos de odio y bulos, y así facilitar la actuación de las autoridades.

El presidente de Gobierno ha sido especialmente crítico con el papel de algunas redes sociales, a las que ha llegado a definir como "un estado fallido", donde, según ha denunciado, se toleran delitos, se ignoran las leyes y la desinformación vale más que la verdad.

Control parental por defecto en los dispositivos

La ley en tramitación también introduce una obligación inédita: los dispositivos electrónicos deberán incorporar control parental gratuito activado por defecto en el momento de la configuración inicial. Este sistema permitirá a padres y tutores limitar el acceso a aplicaciones, servicios y contenidos perjudiciales para los menores.

El Ministerio de Juventud e Infancia, que impulsa la norma, insiste en que el foco no está solo en las familias, sino en la responsabilidad de las grandes tecnológicas de garantizar entornos seguros.

El respaldo de expertos… con advertencias

Expertos en educación, salud e infancia coinciden en que retrasar el acceso a las redes hasta los 16 años puede mejorar el bienestar emocional y la capacidad de concentración de los jóvenes. Investigadores como Ismael Sanz (Funcas) o Guillermo Cánovas, con los que ha contactado la agencia EFE, alertan del impacto negativo del uso intensivo de pantallas en el rendimiento académico y la salud mental.

Sin embargo, organizaciones como Save the Children o Unicef advierten de que la prohibición, por sí sola, no es suficiente. Reclaman sistemas de verificación eficaces, pero también educación digital, acompañamiento y alfabetización mediática, para que los menores aprendan a identificar riesgos y a hacer un uso responsable de la tecnología.

Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.