Desalojo
Comienza el desalojo de un poblado en Gran Canaria: decenas de familias abandonan sus hogares al comenzar las demoliciones
El desahucio del poblado de Mister Leacock, situado en la zona de Becerril, comenzó con un amplio despliegue policial y judicial para ejecutar la orden de lanzamiento y la posterior demolición del asentamiento.
El desahucio del conocido como poblado de Mister Leacock, en la zona de Becerril, entre los municipios de Santa María de Guía y Gáldar en Gran Canaria, comenzó este martes a las 12.00 horas con un amplio dispositivo policial y judicial para ejecutar la orden de lanzamiento y posterior demolición del asentamiento.
En el operativo participan unos 50 agentes de la Guardia Civil, una decena de efectivos de la Policía Local y la comitiva judicial, encargada de ejecutar la resolución que pone fin a años de ocupación de los terrenos de la antigua fábrica azucarera.
Varios menores presentes en el desahucio
El desalojo afecta a alrededor de un centenar de personas que residían en el asentamiento, entre ellas varias familias con menores de edad que permanecían en el poblado al coincidir con el periodo de vacaciones escolares. La intervención se desarrolló en un ambiente de gran tensión y con escenas de incertidumbre entre los vecinos, obligados a abandonar sus viviendas con todas sus pertenencias.
Con carros de la compra, mochilas y bolsas improvisadas, los residentes fueron sacando sus enseres mientras cruzaban el cordón de seguridad establecido por los agentes. Apenas quedaban vacías las infraviviendas, varias excavadoras comenzaron a derribarlas de forma inmediata para impedir cualquier intento de reocupación y desmantelar por completo el asentamiento.
Varios vecinos que observaban el operativo expresaron su indignación por la falta de alternativas habitacionales. "El Ayuntamiento se ha lavado las manos, no somos perros", "jamás han dado problemas y van al colegio con nuestros hijos".
Uno de los testimonios más duros fue el de Jill Ali Elkobi, de origen marroquí, uno de los residentes afectados. "Soy español y no entiendo que mi propio país me abandone así", aseguró visiblemente emocionado. Explicó que llevaba diez años viviendo en el poblado de Mister Leacock y que, tras el desalojo, no tiene ningún lugar al que acudir. "No me han dado ninguna solución. Hoy me quedo en la calle", afirmó. Fue desalojado con apenas dos maletas y dos banderas, una canaria y otra española, que enseñaba con orgullo mientras nos contaba su situación.
Se atrincheran para evitar el desalojo
Varias familias con hijos, al menos cinco, aun residían en el poblado y se negaron ser desalojadas. Al parecer se atrincheraron para evitar que se ejecutara la evacuación por lo que fue necesaria la presencia de los bomberos.
El desalojo abre ahora un escenario de incertidumbre para decenas de personas que aseguran no disponer de una alternativa inmediata. La ejecución del lanzamiento judicial se produce meses después de que el Ayuntamiento informara públicamente de la fecha prevista para el desalojo. Desde entonces, distintas entidades sociales habían reclamado soluciones habitacionales para las familias afectadas, especialmente para aquellas con menores a cargo.
Mientras avanza la demolición, muchas familias observan desde el exterior cómo desaparece el único lugar donde habían podido vivir durante la última década, sin saber cuál será su destino a partir de ahora.
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