Atragantamiento
Dos policías de la localidad de Algeciras (Cádiz) le practicaron la maniobra de Heimlich y lograron que expulsase el objeto que obstruía la vía, salvando así la vida de la menor.
Dos agentes de la Policía Local de Algeciras (Cádiz), Álvaro Rey Oliva e Ismael Iglesias Sánchez, han salvado la vida de una bebé de 20 meses que se estaba asfixiando tras haberse tragado la concha de una almeja en la playa de Getares.
Los hechos tuvieron lugar el pasado jueves, cuando los policías, que se encontraban haciendo sus funciones de vigilancia en la zona, fueron alertados por varios bañistas que les comunicaron la emergencia.
Según ha informado el Ayuntamiento de Algeciras, al llegar al lugar, los familiares les informaron de que la pequeña se estaba ahogando, a lo que los agentes respondieron inmediatamente. Le realizaron la maniobra de Heimlich, logrando así que la bebé expulsase el objeto que estaba obstruyendo sus vías respiratorias.
Después de estabilizarla, los policías dieron aviso a Cruz Roja Española, que es la encargada de prestar servicio de salvamento y socorrismo en las playas de Algeciras. Al operativo se sumó un médico que se encontraba en las proximidades, quién no dudó en prestar atención a la menor.
José Ignacio Landaluce, alcalde de la localidad, ha felicitado a los agentes por su labor, ya que "una vez más han demostrado que su preparación y formación continuada sirve para salvar vidas", ha comentado. "Los algecireños hemos de estar orgullosos de nuestra Policía Local, integrada por grandes profesionales, que saben dar respuesta de manera inmediata sea cual sea la situación de emergencia que se presente".
La maniobra de Heimlich puede salvar la vida de una persona que está sufriendo una asfixia por atragantamiento de forma sencilla si se tienen los conocimientos de primeros auxilios adecuados.
El atragantamiento es la tercera causa de muerte no natural en España, más de 2.000 personas fallecen al año en estas circunstancias. Las personas que sufren este accidente en la mayoría de los casos no tienen a nadie cerca que sepa evitar que se atraganten.
La maniobra de Heimlich es una secuencia de compresiones abdominales bajo el diafragma, que se pone en práctica cuando una persona tiene un bloqueo en las vías respiratorias. La persona afectada no puede hablar, toser o respirar por la obstrucción y puede sufrir una pérdida de consciencia y la muerte.
Una de las cosas más importantes es que la persona que se está asfixiando tosa, y si en el momento no puede, hay que provocar la tos dándole golpes intercalados en la espalda.
Para efectuar la maniobra de Heimlich, la persona encargada de ejecutarla debe rodear con sus manos la cintura de la persona atragantada, colocando el puño apretado y sujeto con la otra mano por encima del ombligo y debajo de la caja torácica.
Se debe tirar del puño con un movimiento seco hacia atrás y hacia arriba bajo la caja torácica de seis a diez veces. Los expertos recomiendan repetir esta acción rápidamente para que se abra una línea de respiración que obligue al aire a salir de los pulmones para crear tos artificial. Esta tos empujará y expulsará el objeto o trozo de comida al exterior.
Al aplicar esta maniobra, hay que tener en cuenta que debe realizarse midiendo la fuerza para no dañar las costillas o los órganos internos de la persona y, siempre hay que llamar al 112 para que los servicios sanitarios acudan a combrobar que la persona afectada se encuentra bien.
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