Infarto de corazón
Estos son los síntomas que han de hacernos sospechar que podemos estar sufriendo un infarto de miocardio.
El año pasado, cada hora morían en nuestro país 13 personas por enfermedad cardiovascular. Llevar unos hábitos saludables es fundamental para cuidar nuestro corazón, pero también es importante saber distinguir las señales que nuestro cuerpo nos lanza para actuar con la mayor agilidad posible.
El infarto de miocardio irrumpe en nuestras vidas cuando el corazón deja de recibir el riego sanguíneo que necesita. La hipertensión, el colesterol alto, el tabaco, la obesidad o el sedentarismo son algunos de los factores que van poco a poco estrechando las arterias por las que en un momento no consigue pasar el flujo
La Organización Mundial de la Salud asegura que el 80% de los infartos de miocardio y de los accidentes vasculares cerebrales son prevenibles. Preguntamos a un experto qué señales han de encender el farolillo de alerta. El doctor Andrés Íñiguez, presidente de la Fundación Española del Corazón, explica que "el infarto agudo de miocardio, generalmente, se traduce en un dolor en el pecho de tipo opresivo, en el centro del pecho, a veces irradiado hacia el lado izquierdo y también puede irradiarse hacia el brazo izquierdo, pero no es sorprendente que también se irradie hacia la mandíbula y también hacia la espalda". Y sobre este dolor el experto explica. "Es un dolor opresivo, un dolor con sensación de gravedad, un dolor continuo que dura más de 15 minutos y que también frecuentemente se acompaña de lo que llamamos síntomas vegetativos, es decir síntomas de activación del sistema simpático como es sudoración, como son vómitos, palidez, sensación de alguna manera de gravedad", dice.
Aunque el dolor es el síntoma más reconocible hay otros como dolor en la parte alta del abdomen,dificultad para respirar, ganas de vomitar y pérdida de conocimiento. Es importante aclarar que no todos los infartos encienden antes una señal de alerta. "El infarto no siempre se traduce en estos síntomas, a veces la primera manifestación del infarto puede ser una muerte súbita. De hecho se calcula que aproximadamente un 30% de los pacientes que tienen un infarto no llegan vivos al hospital porque tienen una muerte repentina, de modo, que no siempre el infarto llega con síntomas que permiten su diagnóstico y su tratamiento temprano. De ahí la necesidad de ver si uno está en riesgo, qué factores de riesgo tiene y anticiparse a esas manifestaciones del infarto, que incluso en personas ancianas pueden ser síntomas mucho más difusos como malestar decaimiento general. En mujeres se sabe que una cosa es que tenga esos síntomas y otra es cuál es la percepción, ya que tienden a minimizar y a quitar importancia a esos síntomas cosa que es muy perjudicial porque les hace retrasarse en el proceso de pedir ayuda para el diagnóstico y tratamiento". En insiste el doctor Andrés Íñiguez: "Ojo que no siempre avisa con antelación y con síntomas claros".
Preguntamos al experto en qué se diferencia un infarto de una angina de pecho y explica que "ambos son la manifestación de lo mismo en diferentes grados. Lo que subyace debajo es la presencia de un cúmulo de grasa que van obstruyendo las arterias y en determinado momento eso se complica, se rompe, se forma un trombo. Cuando ese trombo obstruye parcialmente la arteria se traduce en dolor que es igual, pero más breve y eso es la angina de pecho. Cuando la arteria se obstruye totalmente, no hay nada de riego entonces es ya cuando se produce el infarto. Es una graduación del nivel de obstrucción de la arteria".
Identificar los síntomas es esencial, pero mucho más importante es una reacción a tiempo porque, como indicó el doctor, algunos infartos no 'enseñan la patita'. De ahí que ante la mínima sospecha se avise a Emergencias. "La supervivencia está relacionada con el tiempo que se tarda en iniciar una reanimación cardiorrespiratoria. Cada minuto que se retrasa el uso de maniobras de reanimación la supervivencia se reduce en un 10%. De hecho la tasa de supervivencia en España tras una parada cardiaca extrahospitalaria están en el 8% 10% y cuando esa reanimación se realiza muy precozmente, la tasa puede subir al 30%. Para los infartos que no debutan con una parada también hay un tiempo óptimo se sabe que el mayor beneficio se tiene cuando son tratados cuando la obstrucción de la arteria que se obstruye en el transcurso de las primeras 3 horas".