Salud

DOLOR

Esperanza para el dolor crónico: hallan el "interruptor" cerebral que podría apagarlo

Identificado en ratones un mecanismo cerebral que podría actuar como un "interruptor" para apagar el dolor crónico y abrir la puerta a nuevos tratamientos.

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis (EEUU) han identificado en ratones un mecanismo cerebral que podría funcionar como un "interruptor" capaz de regular el dolor crónico. El hallazgo abre una nueva vía para desarrollar tratamientos más específicos contra el dolor neuropático causado por lesiones nerviosas.

El estudio se centra en el locus coeruleus, una pequeña región situada en la base del cerebro que participa en la respuesta al estrés, la alerta y la regulación del dolor. Los científicos descubrieron que la actividad de las neuronas de esta zona puede influir en la intensidad del dolor tras una lesión nerviosa.

El papel de los receptores opioides

La clave está en unos receptores situados en la superficie de estas neuronas, conocidos como receptores opioides mu. Los investigadores comprobaron que estos receptores actúan como un freno natural, reduciendo la actividad de las células del locus coeruleus y ayudando a disminuir las señales de dolor.

Para comprobar su función, los científicos eliminaron estos receptores de las neuronas del locus coeruleus en ratones con lesiones nerviosas. Los animales mostraron una mayor sensibilidad al tacto y al calor. Sin embargo, cuando los investigadores restauraron los receptores, la hipersensibilidad desapareció.

Una nueva vía contra el dolor crónico

Estos resultados indican que los receptores opioides mu del locus coeruleus desempeñan un papel importante en la regulación del dolor y podrían actuar como una especie de "interruptor cerebral", capaz de reducir la respuesta dolorosa cuando funcionan correctamente.

El estudio, publicado el 17 de agosto en la revista Current Biology, podría servir de base para desarrollar tratamientos que actúen específicamente sobre este mecanismo. La idea sería conseguir un alivio más localizado y reducir algunos de los efectos secundarios asociados a los opioides tradicionales, que actúan sobre receptores distribuidos por distintas partes del cerebro y del organismo.

Un hallazgo todavía en fase experimental

El dolor neuropático aparece cuando los nervios dañados envían señales anormales y persistentes al cerebro, provocando sensaciones como ardor, pinchazos o dolor intenso. Puede estar causado por enfermedades como la diabetes, infecciones o compresión nerviosa, entre otros factores.

Aunque los resultados son prometedores, el estudio se ha realizado únicamente en ratones. Será necesario comprobar si este mecanismo funciona de la misma manera en los seres humanos y si puede aprovecharse para desarrollar tratamientos seguros y eficaces contra el dolor neuropático crónico.

Puedes ver el informativo completo 'Noticias 1' en Atresplayer.