Salud

Cáncer de páncreas

Daraxonrasib, un fármaco que podría ser la diana contra el cáncer de páncreas metastásico: "Datos de supervivencia espectaculares"

Entrevistamos a Mariano Ponz-Sarvisé para que nos cuente las novedades que presenta el daraxonrasib.

Más de 10.300 personas al año son diagnosticadas en España con cáncer de páncreas; de ellas, más de la mitad recibirán la noticia cuando el tumor esté ya en estado metastásico. El de páncreas es uno de los cánceres más letales; el sigilo y la rapidez con la que avanza lo convierten casi en intratable.

Los datos son desoladores, y es que cuando se detecta, alrededor del 80% de los diagnósticos está ya en estado metastásico, de ahí que este fármaco contra el adenocarcinoma ductal de páncreas metastásico del que vamos a hablar no solo se vea como un halo de esperanza, sino como la munición necesaria para frenar a este asesino silencioso.

Se conoce como daraxonrasib y los resultados publicados en The New England Journal of Medicine son especialmente reveladores en los pacientes que presentan mutaciones del gen RAS G12, la mayoría. El Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN) ha participado como centro reclutador de pacientes para este estudio y desde la Newsletter de Antena 3 hemos querido hablar con Mariano Ponz-Sarvisé, oncólogo del Área de Cáncer de Hígado y Páncreas del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN).

La primera pregunta es obligada: ¿por qué el adenocarcinoma ductal de páncreas metastásico es una de las formas más agresivas de cáncer? Las cifras lo convierten en una de las principales causas de muerte oncológicas de nuestro país y el investigador nos explica que se trata de "un tumor un poquito especial, primero por la localización, donde el tumor crece hasta que da síntomas ya tiene un camino considerable, o se ha ido a otros órganos. Después, por su biología, digamos que es un pelín peculiar, ya que tiene mucho estroma" que es el tejido de soporte y estructura que conforma el armazón de un órgano.

Esta peculiaridad hace más complicado que los fármacos puedan matar al tumor: "Yo suelo explicarles a los pacientes que es como una 'cookie' de chocolate donde la galleta sería el estroma y el tumor serían las pintas de chocolate. Cuando uno mide el tumor, mide toda la galleta, pero lo que son células tumorales no es todo".

Además, en casi la totalidad de los diagnósticos existe una alteración en la vía RAS, "una ruta molecular clave que funciona como un 'interruptor' del crecimiento celular tumoral". Los resultados de esta investigación consiguen bloquear RAS. Ponz-Sarvisé aclara que "los inhibidores RAS son unas moléculas, unos fármacos que lo que hacen es evitar que unas proteínas que están dentro de los tumores hagan su trabajo".

Cualquier tratamiento oncológico tiene como objetivo mejorar la calidad de vida del paciente y alargar la supervivencia, y esto se consigue, nos dice el experto, "o bien disminuyendo la velocidad de crecimiento o haciendo que los tumores disminuyan" y añade: "Con este fármaco en particular, la tasa de pacientes cuyos tumores disminuyen en torno al 30%".

En cuanto a la supervivencia "yo confío que las supervivencias puedan duplicarse. Los datos son espectaculares", dice.

Mariano Ponz-Sarvisé comparte con nosotros que "la mayoría de los pacientes" que ha recibido el tratamiento ha respondido bien "y los pacientes han mejorado mucho sintomáticamente. Y luego, como todos habían recibido quimioterapia, han podido comparar el fármaco de la pastilla y sus efectos secundarios frente a la quimioterapia. Y, en general, la gente sí mejora de sus síntomas y los efectos secundarios son más llevaderos que la quimio. Los pacientes han estado bastante contentos".

Pese al optimismo de los resultados se está todavía en una fase inicial. "Ahora mismo estamos en una situación un tanto especial porque la Agencia Europea todavía no ha aprobado el fármaco, estamos en ello. La agencia americana sí que lo ha aprobado, la indicación en la que lo ha aprobado es para cualquier paciente con un cáncer de páncreas que haya recibido tratamiento previo, que eso es muy amplio, pero al final aquí en Europa el problema es el acceso al fármaco. Aunque es cierto que se puede conseguir, hay que pagarlo y el precio del fármaco no es barato. Estamos hablando de unos 40.000 euros al mes. Es cierto que está disponible, es cierto que la indicación existe, pero vamos a decir que no está al alcance de todo el mundo y es por eso que se están poniendo muchos esfuerzos en Europa".

El doctor confía en que antes de verano de 2027 el fármaco estará aprobado pero mientras, quiere terminar haciendo un llamamiento para "animar sobre todo a que los pacientes en cualquier situación traten de buscar alternativas y si esa alternativa pasa por un ensayo clínico, que se animen a informarse. Aunque a veces es difícil llegar a los ensayos, que pregunten a sus oncólogos; hay distintas asociaciones de paciente que puede ayudarles a buscar ensayos".