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Conflicto Ucrania-Rusia

Ucrania lanza uno de los mayores ataques aéreos contra Rusia desde el inicio de la guerra

Casi 1.500 drones y nueve misiles de crucero lanzados en apenas 24 horas. Una lluvia de ataques que ha obligado a activar las defensas aéreas rusas y que ha dejado muertos y graves daños en varias regiones, incluida la zona de Moscú.

Imagen de una escultura funeraria en un cementerio mientras el humo se eleva sobre una instalación de Wildberries EFE

La ofensiva llega después de varios ataques rusos con misiles balísticos contra Ucrania y encaja en la estrategia de Kiev de llevar sus operaciones cada vez más lejos del campo de batalla.

Una respuesta a Moscú

El intercambio de ataques se ha intensificado en los últimos días. Rusia ha recurrido a misiles de largo alcance para golpear diferentes puntos de Ucrania, mientras Kiev busca responder atacando objetivos situados dentro del territorio ruso.

La utilización masiva de drones permite a Ucrania realizar estas operaciones sin poner en riesgo sus aviones de combate. Son aparatos relativamente baratos y difíciles de detectar cuando vuelan a baja altura, lo que los ha convertido en una herramienta fundamental durante el conflicto.

Una cifra sin precedentes

La dimensión de esta operación destaca incluso en una guerra donde los ataques con drones se han convertido en algo habitual. El Ministerio de Defensa ruso asegura haber detectado y neutralizado los aparatos en diferentes oleadas. La información procede de las autoridades rusas y no ha podido ser verificada de forma independiente.

Más allá del número concreto, la operación evidencia la capacidad de Kiev para coordinar ataques a gran escala y mantener bajo presión las defensas rusas durante horas.

Seis muertos

La ofensiva también ha dejado víctimas mortales. Las autoridades rusas informan de seis personas fallecidas en un ataque con misiles ucranianos.

Moscú responsabiliza directamente a Kiev y denuncia que los ataques han afectado a zonas civiles. Ucrania, por su parte, sostiene habitualmente que sus operaciones buscan objetivos relacionados con las capacidades militares rusas.

Las circunstancias exactas del ataque que causó las seis muertes tampoco han podido ser verificadas de manera independiente.

La guerra, cada vez más lejos del frente

El episodio vuelve a poner de manifiesto cómo ha cambiado la guerra desde sus primeros meses. Los combates ya no se concentran únicamente en la línea del frente.

Las dos partes han desarrollado una creciente capacidad para golpear a cientos de kilómetros de distancia. Rusia ataca infraestructuras y ciudades ucranianas, mientras Kiev intenta hacer lo mismo con instalaciones estratégicas dentro de territorio ruso.

Y en este pulso, los drones se han convertido en una de las armas protagonistas. Un recurso que permite mantener una presión constante sobre el adversario y que está transformando la forma de combatir en esta guerra.