Tensión internacional
"El sentimiento es defenderse, todo el mundo tiene armas. Aquí no hay licencias, vas al supermercado y te compras tu rifle".
Ramón Larramendi, explorador experto en Groenlandia, atiende a Antena 3 Noticias tras la reunión (sin avances) de este miércoles entre Estados Unidos y Dinamarca sobre el futuro de Groenlandia en la que Donald Trump volvió a demostrar que pretende controlar la isla.
"Obviamente ayer había una expectación absoluta en Groenlandia. No hemos entrado en un gran estrés porque es gente tranquila, pero hay tensión. Hay indignación y complejidad", explica Larramendi.
"Hay miedo, por supuesto, absoluto temor. La gente está atemorizada, es algo tan increíble que no les cabe en la cabeza y por supuesto que hay temor aunque nadie, incluyendo yo mismo, es capaz de visualizar cómo sería físicamente una invasión de Groenlandia, porque no hay nada que conquistar, digamos", asegura el explorador.
Absolutamente unánime de toda la población, no hay que perder de vista que la gente está armada, todo el mundo tiene uno, dos o tres rifles en su casa. El sentimiento es 'nos tendremos que defender, no podemos aceptar algo de esta naturaleza'. Lo que cuesta es pensar cómo sería físicamente una anexión de Groenlandia... ¿Van a ir a la capital y van a quitar al presidente del Gobierno?", se pregunta el experto.
"El 80% de la población es indígena, es una cultura tradicional de cazadores. Tienen armas y lo normal es que los padres enseñen a sus hijos a cazar a edades muy tempranas. La relación con las armas es algo natural y normal. De hecho no hace falta ninguna licencia para tener armas en Groenlandia. Tú vas al supermercado y te comprar tu rifle".
"Yo tengo planeado volver a ir a Groenlandia en marzo. No soy capaz de visualizar una invasión, aunque va totalmente en serio. No dejo de pensar en que haya una negociación y se llegue a un acuerdo porque es totalmente absurdo y no tiene recorrido en el tiempo".
"Si la propuesta se hace a nivel político es distinto. No estamos en venta, no somos una mercancía. Siempre cabe la duda si se hiciera un referéndum y se ofreciera a cada persona una cantidad concreta, eso podría ser otra historia porque hay gente que no tiene un duro... Mucha gente vive muy al día", reconoce Larramendi.