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Protestas Irán

Quién es Erfan Soltani, el primer condenado a muerte en las ejecuciones 'exprés' de Irán, según una ONG

Una ONG asegura que Erfan Soltani es el primer detenido en las protestas condenado a muerte, su ejecución estaría prevista para hoy. El régimen iraní lo niega.

Erfan Soltani tiene 26 años, es iraní y a estas horas no se sabe si está vivo o muerto. Su historia de los últimos días tiene dos versiones totalmente enfrentadas como las dos caras de una misma moneda.

La ONG kurdo-iraní Hengaw denunció que su condena a muerte. Según estas informaciones, Erfan Soltani habría sido el primer manifestante condenado a muerte por el régimen de Irán. Fue detenido junto a su casa y su juicio habría sido un "proceso rápido y opaco".

Su condena, una ejecución "inminente", debía llevarse a cabo hoy mismo, sin embargo en este momento no se sabe si ha sido, o no, ajusticiado. Sehún la ONG Hengaw su condena "constituye una clara violación del Derecho Internacional", y "una ejecución extrajudicial" al negarle al acusado "el acceso a un abogado, una defensa efectiva y un juicio independiente".

El delito del que se ha acusado a Soltani es "enemistad contra Dios". Fuentes cercanas a la familia informaron de que las autoridades iraníes habrían permitido una última visita antes de la ejecución.

La cara B, la expuesta por las autoridades del régimen, cuentan una historia radicalmente diferente. Aseguran que este joven no ha sido condenado a muerte. Un portavoz del aparato judicial iraní ha subrayado que "Erfan Soltani no ha sido condenado a muerte" y defiende que todas las informaciones expuestas previamente forman parte de "medios opositores" en un "obvio paso para generar noticias".

Según esta fuente el motivo de la detención fue por "colusión contra la seguridad interna del país y actividades de propaganda contra el régimen". Además, ha asegurado que está encarcelado en la prisión de Karaj.

En su argumentario alegó que si finalmente se le declara culpable "el castigo previsto para estos cargos, según la ley, sería el encarcelamiento", y añade: "La pena de muerte no existe en la ley para este tipo de cargos".

Irán vive desde el pasado 28 de diciembre las protestas más multitudinarias desde la muerte de Mahsa Amini y, según organizaciones no gubernamentales también las de mayor número de muertos.

Impulsadas por comerciantes y sectores económicos afectados por la caída del rial, la moneda nacional, y la elevada inflación, miles de iraníes se han sumado a esta nueva oleada de protestas que se ha extendido por más de un centenar de ciudades.

La comunidad internacional ha reaccionado con preocupación ante la magnitud de las protestas y la represión. La ONG Human Rights Activists cifra en 1.850 las personas fallecidas, incluidos 9 menores, en 17 días de protestas. "Los informes indican el uso de tácticas extremas y cada vez más letales contra los manifestantes, incluido el despliegue de armas de fuego de tipo militar, armas de perdigones y escopetas, y tiroteos a corta distancia, violando el derecho a la vida conforme al derecho internacional".

Donald Trump amenazó a Teherán con un posible ataque militar si no cesa la represión y sin admitirlo el mensaje parece haber calado porque el ministro de Exteriores Abbas Araqch manifestaba esta jornada que "no existen planes" para "ahorcar" a los detenidos.

Defendió que tras las protestas hay "elementos terroristas, liderados desde el exterior" a los que ha acusado de infiltrarse en las movilizaciones y "disparar contra las fuerzas policiales, los agentes y las fuerzas de seguridad", y en el baile de cifras redujo a "cientos" el número de muertos.

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