Medicamentos Trump
La política de Trump amenaza con una subida de precios y el retraso de medicamentos a Europa
La estrategia de Estados Unidos para rebajar el precio de los fármacos podría tener consecuencias en Europa: las farmacéuticas podrían subir precios o retrasar el lanzamiento de nuevos tratamientos
Estados Unidos quiere pagar menos por los medicamentos y para ello la Administración de Donald Trump ha puesto sobre la mesa la política de "nación más favorecida". Una estrategia que pretende vincular lo que paga Medicare por determinados fármacos a los precios de otros países desarrollados, entre ellos varios europeos.
El país que más paga
Estados Unidos es uno de los países donde los medicamentos alcanzan precios más elevados. El objetivo de Washington es reducir esa diferencia tomando como referencia lo que pagan otros sistemas sanitarios. "Estados Unidos es el país que más caros del mundo paga los medicamentos, más del doble que Europa", explica Ernesto Campos, economista de la VIU.
Pero bajar el precio en Estados Unidos podría tener un efecto indirecto en Europa. Un estudio publicado en The Lancet ha analizado 195 medicamentos innovadores protegidos por patente y advierte de que, en tres de cada cuatro fármacos estudiados, mantener los precios actuales en Europa podría suponer para las farmacéuticas una pérdida de ingresos muy superior a lo que obtienen en estos mercados.
¿Cómo compensan las perdidas?
La consecuencia podría ser que las compañías intentasen compensar esas pérdidas elevando los precios en los países donde actualmente venden más barato o retrasando la llegada de nuevos tratamientos.
La diferencia entre ambos mercados se aprecia con algunos medicamentos de uso habitual. Es el caso del Ventolín, en España cuesta alrededor de 3,75 euros, mientras que en Estados Unidos puede alcanzar los 87 dólares. Prado Ayala, titular de la farmacia Diversia señala que "igualando precios todos tenemos el mismo acceso. El problema es que hoy en día Estados Unidos paga muchísimo y nosotros muy poco".
El riesgo, por tanto, no estaría únicamente en pagar más por un medicamento. Los expertos apuntan también a la posibilidad de que algunos tratamientos innovadores tarden más en llegar a Europa. "El riesgo no es pagar más por un medicamento, sino la tardanza de un tratamiento que te puede costar la vida", advierte Ernesto Campos.
El impacto podría ser especialmente relevante en los países europeos con precios más bajos. Las farmacéuticas podrían tener menos incentivos para comercializar determinados medicamentos si hacerlo implica rebajar el precio de referencia en otros mercados.
Más allá de de la frontera de Estados Unidos
La estrategia de Trump busca reducir el gasto farmacéutico estadounidense, pero sus efectos podrían extenderse mucho más allá de sus fronteras. Una nueva política que amenaza con modificar el equilibrio de precios del mercado farmacéutico mundial y que podría cambiar también cuándo y cuánto pagan los pacientes europeos por los nuevos tratamientos.